Sequía en la tierra, inundaciones en la costa: la paradoja climática que genera El Niño
El aumento del nivel del mar, la erosión costera y los daños a la biodiversidad preocupan a los especialistas del MIO-CIMAR.
El aumento de la temperatura del agua provoca su expansión y contribuye a elevar el nivel del mar. Esta situación puede hacer que el agua avance tierra adentro en sectores vulnerables, un riesgo que aumenta cuando coincide con mareas extraordinarias o fuerte oleaje.
Así lo explicó Rodney Mora, del Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (MIO-CIMAR) de la Universidad de Costa Rica (UCR), quien advirtió que estos efectos podrían agravarse durante los próximos meses.
“Estoy hablando de que un aumento de algunos centímetros ya puede representar todo un efecto en la zona costera donde puede haber inundaciones por el aumento del nivel del mar”, señaló el especialista.
Mora indicó que en semanas anteriores recibieron comentarios sobre el ingreso del agua más allá de lo habitual en algunos puntos del Pacífico Sur. Según explicó, estas situaciones incluso generaron preocupación entre personas que pensaron que podría tratarse de una alerta por tsunami.
El investigador aclaró que se trata de fenómenos distintos y que el aumento del nivel del mar, combinado con condiciones extraordinarias de marea y oleaje, puede intensificar las inundaciones en sitios donde ya se han presentado estos problemas.
El Pacífico registra temperaturas de hasta 32,5 °C.
Uno de los factores que más preocupa a los especialistas es la temperatura que ha alcanzado el océano.
Según Mora, el MIO-CIMAR de la UCR y la Universidad Nacional cuentan con una estación de monitoreo en bahía Herradura, en el Pacífico Central, donde se registran las temperaturas superficiales del mar desde hace cuatro años.
Durante el seguimiento realizado este año, los investigadores detectaron temperaturas de hasta 32,5 °C, entre tres y cuatro grados por encima del promedio de esa estación.
“Realmente podemos estar hablando de que el Pacífico, y particularmente el Pacífico Central, es un hervidero. Las aguas están bien calientes”, afirmó.
El especialista señaló que el fenómeno de El Niño ha contribuido al incremento de las temperaturas, pero advirtió que sus efectos se suman a los del calentamiento global, que también afecta a los océanos.
A estos riesgos se suma la erosión costera, un proceso que puede acelerarse en determinados sectores y comprometer las playas y otras áreas cercanas al mar.
El fenómeno de El Niño podría intensificarse
De acuerdo con Mora, las temperaturas del océano en la franja ecuatorial del Pacífico se encuentran aproximadamente 2,2 °C por encima del promedio. El investigador recordó que durante el fenómeno de El Niño de 2015 se registraron anomalías cercanas a los 2,6 °C.
Las previsiones internacionales apuntan a que el episodio actual podría superar esos valores en la región ecuatorial.
Sin embargo, el especialista advirtió que no es posible precisar cuánto aumentará la temperatura del mar en Costa Rica, debido a la falta de registros locales de largo plazo.
El pico del fenómeno se esperaba para diciembre, según las previsiones mencionadas por Mora. Después de ese punto, se esperaría una disminución paulatina de la temperatura oceánica.
No obstante, el investigador recordó que el calentamiento global mantiene una presión adicional sobre el mar, por lo que el descenso posterior a El Niño no significa que las temperaturas regresen necesariamente a los niveles históricos.
“Tenemos dos factores. Un factor que está ahí, inmerso, que ahorita el show se lo roba el fenómeno de El Niño. Pero por debajo de él tenemos un calentamiento del océano que también juega un papel importante”, concluyó.

