¿Se queda en blanco en un examen? Estos son tres anclajes de la memoria que pueden ayudarle
Olores, sabores y canciones pueden convertirse en herramientas para evocar información. Un especialista en neurolingüística explica cómo utilizarlos y qué hacer cuando la mente queda en blanco.
En esta época de evaluaciones de fin de año, pruebas de promoción y exámenes profesionales, la frustración y el nerviosismo pueden jugar una mala pasada.
Sin embargo, existen estrategias que pueden ayudar a recuperar información que ya se encuentra en la memoria: los llamados anclajes de la memoria, herramientas que permiten asociar lo que estudiamos con estímulos que podemos reconocer mediante los sentidos.
El especialista en neurolingüística Javier Badilla explica que estos anclajes pueden relacionarse con el olfato, el gusto y la música, de manera que un olor, un sabor o una canción se conviertan en recordatorios asociados con determinada información.
Un perfume o colonia que utilice mientras estudia y vuelva a oler durante el examen podría ayudarle a evocar lo aprendido. Lo mismo ocurre con sabores como la canela o el clavo de olor, e incluso con una canción que escuche durante sus sesiones de estudio.
Estas asociaciones funcionan como señales que pueden facilitar el recuerdo de la información.
¿Qué hacer si se queda en blanco durante el examen?
Si, a pesar de haberse preparado, llega a una pregunta y siente que no recuerda absolutamente nada; lo primero es evitar desesperarse.
Badilla también brinda recomendaciones para esos momentos en los que la respuesta parece estar en la punta de la lengua, pero no logra aparecer.
La clave es hacer recuerdos de información que no tenga nada que ver con el examen; y así aparece la información valiosa para la prueba.
Aprender a manejar la presión y encontrar estrategias para recuperar la información puede ayudarle a afrontar los exámenes con mayor tranquilidad.
