"Se me vinieron las lágrimas": Así fue la emotiva graduación de don Fernando a sus 90 años
La Escuela Pilar Jiménez, en Guadalupe, organizó una ceremonia sorpresa para este exalumno.
La Escuela Pilar Jiménez, en Goicoechea, fue escenario de una graduación muy particular. Fernando Calderón, un exalumno de 90 años, recibió su título de sexto grado casi ocho décadas después de haber concluido sus estudios de primaria.
Este documento tardó 76 años en llegar a las manos de este padre de 11 hijos.
Él cursó la primaria, pero nunca recibió su título de graduación.
"Yo salí y me fui a trabajar como a finales de octubre; pero, según parece, los exámenes ya los habían hecho, es decir, yo salí prácticamente porque mi papá me ocupaba en finales, casi en diciembre", explicó Calderón a este medio.
Años después, sus hijos comenzaron a investigar y descubrieron que don Fernando sí había cumplido con todos los requisitos para graduarse.
Con esa información, organizaron una sorpresa especial pocos días después de que celebrara su cumpleaños número 90. Lo llevaron a la escuela con distintos pretextos y, una vez en el centro educativo, recibió el reconocimiento que había quedado pendiente durante décadas.
"Fuimos y entramos por el frente, pero en el momento en que yo llegué a la puerta, fue cuando empezó el himno y toda la ceremonia. A mí se me vinieron (las lágrimas), porque al entrar ahí y ver todo... Me dieron el programa, y en el programa estaba la entrada de la bandera, los saludos, todo, todo, todo, como si hubieran sido 50 alumnos", relató el adulto mayor.
Una vida de trabajo y aprendizaje
Aunque nunca tuvo en sus manos el título de sexto grado, don Fernando continuó preparándose. Se capacitó en mecánica industrial y dedicó gran parte de su vida laboral a trabajar con rotativas y maquinaria.
Incluso fabricó sus propias máquinas: algunas para producir confeti y otras para encuadernar. Esa última actividad la continúa realizando hasta el día de hoy.
"Yo me levanto en la mañana, me encomiendo y me voy a las nueve y cuarto para el taller. Paso recto y a las cuatro, cuatro y media, estoy de vuelta en la casa", contó.
-¿Hasta cuándo piensa trabajar?
"Yo no sé, el de arriba manda. Yo he dicho ahora, a mí me han hecho consultas, me dicen: "¿Pero por qué usted trabaja tanto? Usted no necesita trabajar". Digo: No, es que si no trabajo, me muero. Y yo siento que es una curiosidad de estar haciendo algo", respondió.
Un mensaje para las nuevas generaciones
Don Fernando aprovechó para compartir su experiencia y dejar un mensaje a los niños y jóvenes.
"El consejo que le puedo dar a los niños de ahora es que estudien, que estudien. Que el estudio les deja enseñanza y les deja porvenir, que no piensen en otra cosa que no sea estudiar para que su vejez sea, ojalá, igual que la mía, que no tengan que sufrir absolutamente nada", concluyó.
Su alegría fue compartida por toda su familia: 11 hijos, 22 nietos y 16 bisnietos, quienes celebraron junto a él la obtención de un título que llegó 76 años después, pero que nunca perdió su significado.

