Por Mariela Montero Salazar 2 de agosto de 2026, 16:20 PM

No son los cantones con más homicidios ni donde más droga se decomisa. Sin embargo, San Ramón, Orotina y Nicoya son los que más han visto crecer su vulnerabilidad frente al narcotráfico en los últimos cuatro años.

Así lo revela el Atlas de Desarrollo Humano Cantonal 2026 del Índice de Vulnerabilidad a Drogas y Actividades Conexas (IVDAC) para medir el impacto de este fenómeno en los 84 cantones del país.

Entre 2020 y 2024, el índice aumentó 154% en San Ramón, 113% en Orotina y 107% en Nicoya, los tres incrementos más altos registrados.

Atlas de Desarrollo Humano Cantonal 2026 del PNUD

Aunque estas tres comunidades pasaron a ubicarse en niveles de riesgo "alto" y "muy alto", el PNUD aclara que no son las que presentan la situación más crítica. Los niveles más elevados de vulnerabilidad se concentran en Puntarenas, Quepos, Limón, San José y Parrita.

¿Qué mide este índice?

El IVDAC evalúa qué tan vulnerable está un cantón frente a las dinámicas del narcotráfico mediante una calificación en una escala de 0 a 1, construida a partir de cuatro variables.

El primero analiza la oferta y el tráfico mediante los decomisos de droga. El segundo incorpora la demanda, con base en las emergencias médicas relacionadas con consumo de sustancias atendidas por la Caja Costarricense de Seguro Social.

También considera la violencia asociada al narcotráfico, utilizando la tasa de homicidios por ajuste de cuentas o sicariato registrada por el Organismo de Investigación Judicial. Y finalmente, evalúa la capacidad de respuesta de cada municipalidad en aspectos como prevención, vigilancia comunitaria y programas sociales.

Al calcular el indicador de forma retroactiva entre 2020 y 2024, el estudio no solo muestra la fotografía del momento, sino la velocidad con la que el problema avanza hacia cantones antes considerados tranquilos.

Aceleración vs. severidad

El aumento registrado en San Ramón, Orotina y Nicoya refleja un deterioro acelerado, aunque la mayor vulnerabilidad sigue concentrada en otros territorios.

San José lidera por la cantidad de decomisos de droga, con cerca de 49.300 incautaciones. Limón registra la tasa más alta de homicidios vinculados con ajustes de cuentas, con 82,3 por cada 100.000 habitantes. Parrita y Quepos, por su parte, presentan las tasas más elevadas de emergencias médicas relacionadas con el consumo de drogas.

Atlas de Desarrollo Humano Cantonal 2026 del PNUD

En el otro extremo aparecen Belén, Naranjo, San Pablo, Escazú y Moravia, que registran los niveles más bajos de exposición.

En términos generales, el estudio confirma que la fragilidad ante el narcotráfico continúa expandiéndose. Hoy, 44 de los 84 cantones, es decir, más de la mitad, se ubican en niveles de vulnerabilidad "alta" o "muy alta".

El PNUD además advierte que, conforme aumenta la vulnerabilidad frente al narcotráfico, también se deterioran las condiciones de seguridad y convivencia en los cantones.

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