San Isidro despide al "pirata del pueblo", atropellado por un carro que se dio a la fuga
Rafael Orozco, de 70 años, murió el sábado mientras cambiaba una llanta. "Si uno no tenía plata para el viaje, le decía y luego se lo pagaba. Se pasaba de buena gente", contó su hijo.
Rafael Orozco Zúñiga fue despedido por familiares, amigos y vecinos, la mañana de este lunes, tras ser atropellado por un carro mientras cambiaba una llanta.
El residente de San Isidro de Heredia era conocido por la comunidad como "el taxista pirata del pueblo". Así lo contó su hijo, también llamado Rafael Orozco, a Teletica.com.
"Él pirateaba, era el pirata del pueblo, si uno no tenía plata para el viaje le decía y luego se lo pagaba. Él se pasaba de buena gente con las personas, se sacaba el bocado para ayudarle a cualquier otra persona, él ponía más de lo que podía para que la otra persona no tuviera dificultades", dijo su familiar.
Según cuenta, todos los días a las 8 p. m., como máximo, el adulto mayor de 70 años ya estaba en su casa luego de trabajar. Sin embargo, ese día llegó más tarde de lo habitual.
Al parquearse frente al garaje donde guardaba el carro, se dio cuenta de que tenía una llanta desinflada.
"Nada más era de abrir el portón y meter el carro. Pero resulta que la llanta estaba estallada, entonces sacó una canasta que siempre andaba, la puso en el suelo y donde iba a cambiar la llanta pasó el otro vehículo y lo impactó", contó su hijo.
Minutos después, lo llamaron para darle la noticia y, cuando llegó al sitio, pudo verificar que no había nada que hacer por él.
El responsable se dio a la fuga y, según Orozco, un vecino logró apuntar el número de placa y dárselo a las autoridades.

"Me parezco a él"
Rafael, de 38 años, contó a este medio, entre lágrimas, que él es físicamente muy parecido a su papá.
"Él tenía un sombrerito y llegó una señora ayer a la vela y me lo dio, me lo puse y me dijeron: 'Usted es la foto de su papá'. Nos parecemos mucho. Eso me queda a mí de él, que cuando me vea en el espejo voy a ver a mi papá", añadió.
El padre de tres hijos será recordado como una persona trabajadora, humilde y feliz.
"Siempre andaba el radio con el rosario puesto en las mañanas y en las noches. Era una persona totalmente de hogar, que no buscaba problemas, vivía en paz", concluyó.
El funeral se realizó a las 10 a. m. en la Iglesia de San Isidro de Heredia.

