El Ministerio de Salud no podrá multar a una mujer embarazada que negó el contacto con un caso de COVID-19. 

Este hecho ocurrió la semana anterior en el Hospital San Juan de Dios y obligó a ordenar el aislamiento de tres funcionarios que atendieron a la paciente. 

"La usuaria fue abordada el 2 julio en Emergencias y se le indicó control al día siguiente en ultrasonido obstétrico. El día 3 de julio, posterior al ultrasonido, en el servicio de Emergencias, mencionó que era contacto de un caso y que tenía síntomas por lo que se abordó y se le realizó tamizaje, el cual salió positivo", explicó el centro médico

El Expediente Digital Único en Salud (EDUS) evidenció que la paciente negó, en su primera consulta, ser contacto de un caso sospechoso o confirmado de COVID-19. 

A diferencia de un caso similar, registrado días antes, las autoridades no podrán gestionar una sanción económica. 

"La multa se gestiona con la orden sanitaria vigente, en este caso no aplica la multa", confirmó el Ministerio de Salud tras una consulta de Teletica.com.

Es decir, en el momento de la consulta, a la embarazada no se le había girado la orden sanitaria correspondiente. 

Una pareja, que acudió al mismo centro médico para una cesárea, recibió una sanción de cinco salarios base. Tendrán que pagar unos dos millones 300 mil colones luego de que el esposo negara un diagnóstico positivo con su respectiva orden sanitaria. 

En este caso, la Fiscalía investiga también el presunto delito de desobediencia. 

"La Fiscalía solicitó a la Sección de Inspecciones Oculares y Recolección de Indicios del Organismo de Investigación Judicial una serie de diligencias; posteriormente, ese despacho debe remitir un informe policial al Ministerio Público", confirmaron en un comunicado.

En total, ambas omisiones de pacientes contagiados o sospechosos han enviado a aislamiento domiciliar a 21 funcionarios del San Juan de Dios.