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El ministro de Salud, Daniel Salas, reconoce que el avance en la recuperación del rastro de los casos de COVID-19 en el país es lento.

En la última semana, tras adoptar medidas sanitarias más estrictas de aislamiento social, el progreso fue de un 10%. 

Antes de aplicar el "martillo" en las zonas más críticas de la Gran Área Metropolitana, se había perdido el rastro en un 46% de los casos; tras una semana, esa cifra disminuyó a 36%.

En otras palabras, se ha logrado determinar el nexo epidemiológico en el 64% de los contagios reportados. 

“Tampoco es que esto sea tan fácil. Aquí tenemos que encontrar la forma en que las cadenas de transmisión, los contactos cercanos, disminuyan porque eso también permite recobrar la trazabilidad", aseguró Salas. 

Según el jerarca, en zonas fueras del GAM la huella que deja el COVID-19 es mucho más clara y se puede seguir. En promedio, la trazabilidad supera el 90%.

La meta del Ministerio de Salud es saber dónde se originó el 90% de los casos positivos de COVID-19 pero en todo el territorio nacional. Según las autoridades, para lograrlo es clave mantener las medidas de restricción adoptadas.

“Las medidas que tenemos ahora benefician muchísimo poder ayudar a recuperar la trazabilidad”, recalcó el ministro Salas.

A pesar del lento avance en el rastreo de casos, el titular de Salud asegura que las medidas han sido efectivas para contener el crecimiento de casos; además, señala que sin ellas el promedio de 500 casos diarios podría ser de 1.000 o más.