"Quedé en un puro temblor", relata testigo de mortal tiroteo en gasolinera de Alajuela
El conductor estaba al fondo del establecimiento comercial, a unos cinco metros del lugar donde se dieron los disparos.
"Quedé en un puro temblor": esa es la reacción que tuvo un chofer que se encontraba en la gasolinera donde ocurrió un mortal tiroteo durante la tarde de este Lunes Santo, en Alajuela.
El hecho, que dejó dos fallecidos y quedó grabado en cámaras de seguridad, se presentó pasadas las 6 p. m. en el sector de El Coyol (ver video adjunto).
El chofer estaba a punto de iniciar un viaje familiar a la playa, por lo que ingresó al establecimiento y se ubicó en la última de las filas disponibles, al fondo, ya que debía revisar la presión de las llantas, el agua y el aceite de su carro, además de reabastecerlo de combustible.
Este padre de familia, quien prefirió no ser identificado por motivos de seguridad, vio todo lo acontecido y, reconoce, le costó reaccionar.
"Uno jamás se va a esperar una balacera casi que a cinco metros de donde uno está", confesó en una entrevista con Teletica.com.
Testigo en primera línea
Según el relato del testigo, estaba arrecostado a su vehículo, con el brazo en el techo, cuando llegó el carro rojo con tres pasajeros. "Venían en un puro chingue, haciendo un escándalo ahí", contó.
"Me llama la atención que sacan un galón para echar gasolina. Después de eso, ya sigo con lo mío, y cuando veo una sombra negra y oigo los disparos. Los dos primeros disparos los vi, cuando él mató al chofer y mató al acompañante. Y el tercero fue cuando yo percaté tirarme al suelo.
"Vuelvo a ver y el pistero que le está echando la gasolina a mi carro se quedó parado, paralizado. Entonces le grité: 'Mae, tírese al suelo, tírese al suelo'", indicó el vecino de Alajuela.
Apenas observó que la moto con los tiradores huyó del comercio, él se levantó y vio a las dos personas fallecidas, identificadas por el Organismo de Investigación Judicial con los apellidos Campos, de 28 años, y Morales, de 39.
"El chofer, cuando yo me levanté, ya estaba muerto. Y el acompañante, el que se salió por la ventana, llegó, le agarró el brazo al otro pasajero: pegó el último suspiro y tiró la cabeza para atrás", recordó.
Al reflexionar sobre lo ocurrido, el entrevistado admitió que tardó mucho en reaccionar: se tiró al suelo hasta que escuchó el tercer disparo, lo que pudo aumentar el riesgo en medio de la balacera. Sin embargo, "no se sabe cómo va a reaccionar uno ante una situación de esas", añadió.
"Ya ni combustible se puede ir a echar a una bomba porque no sabe uno lo que va a pasar. Queda uno traumatizado de que en un segundo se puede perder la vida en un lugar donde uno creyó que iba a estar seguro", concluyó el conductor.

