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Miles de personas han visto sus jornadas laborales reducidas, contratos suspendidos o han sido despedidos a raíz de la emergencia nacional por Covid-19.

Muchas de ellas tienen responsabilidades familiares que, en algunos casos, incluyen el pago de pensión alimentaria.  Para esos escenarios existen distintos mecanismos que reducen, exoneran o posponen el pago de la pensión.

Según explicó Fernando Solano, abogado especialista en Derecho de Familia, las personas en estas circunstancias pueden optar primeramente por dos opciones.

La primera es acudir ante el Juzgado de Familia para realizar una solicitud de prórroga del pago, por un mes o máximo dos, mientras logra encontrar trabajo. En ese tiempo, la persona no tendrá que pagar, pero tendrá que hacerlo apenas termine el plazo otorgado.

También puede solicitar el pago en tractos. Esto quiere decir que, cuando la persona encuentre un trabajo o pasen los dos meses, no tenga que pagar el monto acumulado de inmediato.

“Estos dos procesos suspenden cualquier orden de apremio que le hayan emitido al obligado alimentario por los meses atrasados que tenga o impiden que se emita una nueva orden de apremio corporal”, añadió el especialista.

Estos dos procesos pueden tardar de una a tres semanas, dependiendo del Juzgado.

Por otro lado, la persona también puede solicitar un proceso de rebajo del monto establecido.

Según el Código de Familia, este monto puede variar siempre y cuando haya un cambio en las circunstancias de la persona que lo paga o lo recibe.

Este es un proceso mucho más largo y con más documentación.

La persona debe realizar la solicitud ante el Juzgado y, normalmente, debe ser representado por un abogado; luego deben notificarle personalmente a quien recibe la pensión y tiene ocho días para contestar.

Posteriormente, se debe hacer una audiencia donde se evacue la prueba, ya sea documental o testimonial y que el juez tome una decisión.

Todo este proceso va a durar de seis a 12 meses.

¿Cuánto dinero se puede rebajar? “Depende de cada caso, se podría hablar proporcional a lo que se ha visto afectado sus ingresos. Me redujeron la jornada laboral al 50% y estoy ganando el 50% de lo que ganaba antes. La solicitud debería decir que se rebaje en la misma proporción”, indicó Solano.

La última vía puede ser un acuerdo entre ambos padres, sin embargo, esto siempre debe ser notificado al Juzgado para que sea aprobado.

“El hecho de haberse quedado sin trabajo no lo exime, de acuerdo a la ley, de pagar la pensión. Para eso está la posibilidad de darle un mes o hasta dos para que busque trabajo”, concluyó Fernando Solano.