¿Qué es y cómo funciona "la pastilla del día después" que ha generado tanto debate?
El tema volvió al debate nacional tras una propuesta legislativa para excluir este medicamento de la atención a víctimas de violación.
La conocida "pastilla del día después" es un anticonceptivo de emergencia que busca prevenir un embarazo después de una relación sexual sin protección o ante una falla del método anticonceptivo habitual. También se utiliza en casos de violencia sexual.
Su funcionamiento está en el centro de la discusión legislativa en Costa Rica. La Comisión Especial de la Mujer de la Asamblea Legislativa aprobó un texto sustitutivo del proyecto de ley 23.633.
La propuesta elimina la entrega del anticonceptivo de emergencia dentro de los servicios mínimos para atender a víctimas de violación durante las primeras 72 horas posteriores a la agresión.
Las diputadas oficialistas que impulsaron el cambio manifestaron dudas sobre los criterios científicos relacionados con el medicamento. Luego plantearon la posibilidad de reincorporarlo bajo la condición de una prueba de embarazo previa.
La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) defiende el uso del levonorgestrel. La institución sostiene que el medicamento no interrumpe un embarazo existente y advierte que una prueba obligatoria podría retrasar la atención médica.
¿Cómo funciona la pastilla del día después?
La ginecóloga Michelle Wright explica que existen distintas opciones de anticoncepción de emergencia. Entre ellas figuran las pastillas y el dispositivo intrauterino de cobre.
Una de las pastillas contiene levonorgestrel en una dosis de 1,5 miligramos. La especialista recomienda tomarla lo antes posible después de la relación sexual sin protección.
“Lo más importante es que la paciente tome la pastilla el día después en un periodo no mayor de 72 horas”, explicó Wright.
La médica también menciona estudios sobre su uso hasta 120 horas después de la relación sexual. Sin embargo, el tiempo transcurrido influye en la eficacia del tratamiento.
Otro punto central de la discusión es el mecanismo de acción del medicamento. Wright aclara que la pastilla no es abortiva.
“Lo que hace es retrasar y evitar la ovulación”, señaló la ginecóloga.
Este mecanismo coincide con la explicación de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La entidad indica que las pastillas anticonceptivas de emergencia previenen el embarazo al evitar o retrasar la ovulación. Estos medicamentos no interrumpen un embarazo establecido.
¿Cuáles efectos secundarios puede provocar?
La pastilla puede causar náuseas, mareos, vómitos, sensibilidad en los senos, cólicos y cambios en el sangrado menstrual.
Wright explica que estos síntomas deben mantenerse dentro de una intensidad leve. La especialista recomienda buscar atención médica ante un dolor abdominal intenso o un sangrado vaginal excesivo.
“Si la paciente tiene un sangrado excesivo, la paciente debería consultar”, advirtió.
El vómito también puede afectar la absorción del medicamento. La ginecóloga recomienda consultar si ocurre durante las primeras dos o tres horas después de tomar la pastilla. En ese caso, el personal médico puede determinar si hace falta repetir la dosis.
La especialista también aconseja consultar si la paciente utiliza anticonceptivos hormonales o toma otros medicamentos. Algunas interacciones pueden reducir la eficacia del anticonceptivo de emergencia.
¿Cómo saber si funcionó?
Un retraso menstrual puede generar dudas sobre la eficacia del medicamento. Wright recomienda realizar una prueba de embarazo si la menstruación se atrasa más de siete días.
“Si la menstruación se me atrasó por más de una semana, [...] yo debería hacerme una prueba de embarazo”, explicó.
La especialista también señala la importancia de repetir la prueba tres semanas después, según las circunstancias de cada caso.
Un dolor abdominal intenso, un sangrado excesivo o un retraso menstrual requieren valoración médica. La consulta permite revisar los síntomas y determinar los pasos siguientes.
En casos de violencia sexual, la atención también contempla la prevención de un embarazo, la valoración médica y el acompañamiento emocional. El debate legislativo continúa respecto a las condiciones para ofrecer ese tratamiento dentro de la atención inicial a las víctimas.

