Por Gabriel Pacheco 3 de mayo de 2026, 16:30 PM

Durante décadas, el modelo turístico de Costa Rica se ha consolidado entre la naturaleza, biodiversidad y playas. En ese esquema, San José ha quedado relegada a un papel secundario: ciudad de paso, punto de conexión, pero no destino.

Hoy, la pregunta empieza a tomar fuerza: ¿puede la capital reinventarse y convertirse en un verdadero atractivo turístico?

A diferencia de otras capitales latinoamericanas como Ciudad de Panamá, Bogotá o Ciudad de México, San José no es parada obligatoria.

Según Andrea Llantén, docente de Turismo de la Universidad Hispanoamericana, estas ciudades cuentan con “un atractivo turístico que funciona como imán”, generalmente vinculado a un turismo cultural fuerte y bien promocionado.

En contraste, San José carece de un centro histórico consolidado y, además, su oferta cultural —aunque existente— no ha sido suficientemente promovida.

“El turista internacional viene a Costa Rica bajo otras motivaciones, principalmente naturaleza y playas. La visita a espacios como el Teatro Nacional de Costa Rica o los museos ocurre, en muchos casos, solo si ya está en la ciudad", explica la docente.

Pese al diagnóstico, voces especialistas en tema turístico coinciden en algo: San José tiene potencial. Este se encuentra en su oferta cultural: teatros, museos, gastronomía, pero también en elementos menos visibles: barrios con valor histórico como Amón, patrimonio arquitectónico, negocios tradicionales y una escena gastronómica en crecimiento.

Incluso, hay aspectos inesperados. Roberto Guzmán, director del proyecto "Chepecletas", destaca que la ciudad tiene biodiversidad: desde aves hasta perezosos en zonas urbanas, algo que podría integrarse a una narrativa distinta del destino.

Georgia Atkin, docente de gestión turística de la UNED, lo resume como un ejemplo de turismo urbano contemporáneo: una ciudad con gastronomía, arte y barrios creativos que, bien articulados, podrían extender la estadía del visitante.

Desde el sector público, también se reconoce el reto. Luis Jara, del Instituto Costarricense de Turismo (ICT), señala que históricamente San José ha sido una ciudad donde los turistas se quedan una o dos noches.

Sin embargo, asegura que esto está cambiando. El ICT, junto al sector privado, ha impulsado iniciativas como la campaña “San José, latido de nuestra identidad”, enfocada en atraer al turista nacional para que se enamore de su capital. 

También se han integrado experiencias en itinerarios internacionales, promoviendo visitas al Mercado Central de San José y otros espacios emblemáticos. Incluso eventos como conciertos internacionales o eventos deportivos, tal y como la Maratón San José, han demostrado que la ciudad puede atraer visitantes y dinamizar la economía local.

“El objetivo es que se queden dos noches, idealmente hasta tres”, indica Jara.

También se insiste en la necesidad de fortalecer la identidad local. Para Mata y Atkin, el cambio empieza por los propios costarricenses: volver a apropiarse de la ciudad y valorarla.

Además, los especialistas plantean nuevas rutas: impulsar turismo cultural, gastronómico y urbano, crear experiencias constantes durante todo el año e incluso apostar por modelos como los destinos turísticos inteligentes.

Intentamos conocer el trabajo de la Municipalidad de San José en línea con este artículo, pero al cierre de edición no obtuvimos respuesta. 

La posibilidad de que la capital se convierta en un atractivo turístico clave no está descartada. Pero lograrlo, todos coinciden en que requerirá algo más que promoción: implicará redefinir cómo se piensa, se vive y se cuenta la ciudad.

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