¿Prueba o riesgo? El dilema de publicar pantallazos en casos de 'grooming'
Solo en los últimos días, el PANI denunció ante el Ministerio Público cuatro casos por este delito.
Los pantallazos de conversaciones en redes sociales pueden convertirse en prueba en casos de grooming, pero expertos advierten que se deben respetar los procedimientos legales.
En medio de varias denuncias contra creadores de contenido por presuntos casos de grooming, se han viralizado capturas de pantalla y mensajes privados que estas personas habrían sostenido con menores de edad.
Sin embargo, surge la duda: ¿difundir estas conversaciones podría poner en riesgo una eventual prueba judicial?
Especialistas en derecho penal e informático señalan que una captura de pantalla puede servir como evidencia inicial, aunque su validez puede ser cuestionada durante el proceso. Además, cuando se trata de comunicaciones privadas, se debe ser especialmente cuidadoso para no comprometer la investigación.
Solo en los últimos días, el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) denunció ante el Ministerio Público cuatro casos por el presunto delito de grooming que involucran a creadores de contenido.

