Por Juan Manuel Vargas 1 de octubre de 2014, 9:25 AM

Costa Rica envejece aceleradamente. Según datos de la última Encuesta Nacional de Hogares, en el país hay más de 432.000 adultos mayores, una cifra que se proyecta supere el millón para el año 2025.

Según los expertos, Costa Rica no está preparada para este fenómeno, por lo que se debe iniciar un proceso de cambio lo antes posible.

Fabián Trejos, gerente de la Asociación Gerontológica Costarricense (Ageco), se dice consciente de que una modificación de los patrones sociales es la solución para un envejecimiento activo.

Las reformas son más urgentes en áreas como salud y pensiones. En este último caso, Hermes Alvarado de BN Vital, urge por cambios en el régimen de Invalidez Vejez y Muerte de la Caja del Seguro Social.

“Debemos fortalecer los pilares creados por la Ley de Protección al Trabajador. Es probable que hace 14 o 15 años, cuando se habló de una redistribución de cargas sociales para crear el régimen obligatorio de pensiones se nos quedó corto el 4,25%”, apuntó.

Pero el reto va más allá. En materia laboral también hay muchos vacíos. El viceministro de Trabajo, Alfredo Hasbum, reconoce incumplimiento de la ley en cuanto a proyectos como fomentar oportunidades productivas para la población adulta mayor.

El Ministerio de Trabajo prepara un plan para ampliar las oportunidades a la población adulta mayor. Éste se implementará a partir del 2015.