2 de septiembre de 2015, 6:39 AM

La escuela es para aprender, pero también es un lugar donde los niños se divierten y juegan con los amigos. Bueno, no para todos.

Esteban Madrigal tiene 10 años y cursa el cuarto grado en el Centro de Atención Prioritaria en San Rafael Arriba de Desamparados.

Complicaciones al nacer lo obligan a usar una silla de ruedas de por vida, pero este pequeño luchador no permite que eso le robe la sonrisa.

Desgraciadamente en su escuela no cooperan mucho con la causa, pues no hay una sola rampa que le permita moverse libremente.

María Elena Bonilla es la directora de la escuela. Desde febrero del 2014 ha enviado cartas al Ministerio de Educación Pública (MEP) explicando la situación que vive Esteban.

A la fecha no reciben respuesta alguna.

Rocky salió de la escuela con el ánimo por el suelo, pero poco después tomó fuerzas y ladró como se debe en el MEP.

Walter Muñoz, director de Infraestructura y Equipamiento nos atendió y se comprometió a tomar acciones concretas para ayudar a Esteban.


Cuatro meses atrás conocimos a los vecinos de Calle Víquez, mejor conocida como conocida como calle El Polvazal.

Ellos tienen años de no conocer la ropa limpia y las imágenes explican por qué.

En esa ocasión visitamos la Municipalidad de La Unión y nos dijeron que la obra calle estaba en la lista de obras prioritaria.

Sin embargo, tras una visita al lugar comprobamos que dicha respuesta se fue con el polvo.

Una vez más pedimos cuenta a la Municipalidad, pero tampoco se animaron a dar una fecha.

Al salir de Calle Víquez nos llevamos dos cosas: los zapatos repletos de tierra y la duda de que si le han dado tantas largas a una obra prioritaria, cuánto durarán con una que no urja.


Hace tres semanas conocimos a doña Ninfa Venegas, una viuda quien a sus 88 años lo único que quiere es su pensión, la cual lleva casi dos años esperando.

Por eso, desesperada  buscó a Perros de Traba.

Rocky ladró en la Caja y en el Registro Civil. Ellos se comprometieron a depositarle el dinero a fin de mes, pero adivinen qué: no hizo falta esperar tanto.

Doña Ninfa ya disfruta de su pensión.