Por Juan Manuel Vargas 31 de octubre de 2016, 2:32 AM

Tiene como objetivo promover el cumplimiento de los derechos y desarrollo de las personas ciegas pero en su camino debe sortear un sin número de obstáculos.

Fue en la Costa Rica de los años 50, por medio de la ley 2171 cuando se creó el Patronato Nacional de Ciegos, el 30 de octubre de 1957.

Ya pasaron 59 años desde entonces y pese a que la ley ampara a esta población, el país tiene muchas deudas con ellos.

Cifras con base al censo del año 2011 señalan que en Costa Rica el 10,5% de la población tiene alguna discapacidad y de ella un 55% son ciegos.

Esto quiere decir que en el país hay más de 251 mil personas con ceguera.

¿Así las cosas, cuál considera usted debe ser el tamaño de una institución como el Patronato Nacional de Ciegos?

La respuesta le sorprenderá, esta institución es considerada la más pequeña del estado costarricense, a la fecha cuenta con 10 empleados y un presupuesto anual que no llega a los 200 millones de colones.

El patronato tiene su sede desde los años 70 en barrio Vasconia, ahí atienden a la población ciega que decide y puede acudir a ellos.

La institución entre los principales servicios que brinda está la asesoría, capacitación, acompañamiento laboral y adaptación de tecnología.

En este último destaca Marbellis Martínez un ingeniera informática que trabaja en la adaptación y configuración de equipos así como en la transcripción de textos al braille.

Marbellis es una profesional diagnosticada con baja visión.

El desempleo es una de las dificultades que más afectan a la persona con ceguera. Estimaciones del patronato señalan que el 40% trabaja, es decir que 6 de cada 10 no lo hacen.

Es por eso que la institución también enfoca parte de sus esfuerzos en la capacitación de las personas ciegas con el objetivo de que tengan herramientas que les ayuden a sumarse al mercado laboral costarricense.

Y es que ejemplos de profesionales exitosos entre los ciegos costarricenses hay muchos como es el caso del doctor en derecho constitucional, Olman Ugalde.

Él en la actualidad es parte de un equipo de 20 jueces que trabajan para acabar con la presa de expedientes en los despachos laborales para cuando el próximo año entre en vigencia la reforma procesal laboral.

Y es que la población ciega del país es consciente de las dificultadas que debe enfrentar día a día pero esto no es un obstáculo para no superarse.

Aunque Costa Rica hace esfuerzos por cumplir los compromisos con las personas con discapacidad, ellos señalan que la principal deuda es de la gente con su actitud.

Los 196 millones que ha recibido por año en los últimos 3 años el patronato fueron invertidos en pago de planillas, servicios básicos, así como en materiales y suministros.

Con ese panorama en el patronato son conscientes de sus limitaciones, por lo que en la actualidad sus esfuerzos los enfocan en ser un articulador o facilitador para mejorar la condición de las personas ciegas con la ayuda de otras instituciones de gobierno como el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), Salud o el Consejo Nacional de Personas con Discapacidad.