Última Hora

La creciente ola de violencia que se ha presentado en los diferentes escenarios del fútbol nacional, hace que el Panel de Árbitros del país levante la voz y pida más seguridad y cambios en el reglamento ante cualquier tipo de amenaza o agresión en los escenarios deportivos del país.

Mediante un comunicado de prensa, el Panel de la Comisión de Arbitraje de la Federación Costarricense de Fútbol se pronunció preocupado ante una serie de hechos que ponen en peligro la integridad física de los réferis nacionales.

“Por citar algunos de los ejemplos más notorios recientemente en las afueras del Estadio “Fello” Meza, el vehículo de un compañero fue vandalizado posterior a un encuentro del Cartaginés provocando daños materiales de importancia. En las afueras del estadio Juan Gobán en Limón, posterior a un encuentro de Limón FC, un grupo de aficionados siguieron al equipo arbitral hasta el parqueo donde estaba el vehículo con la intención de agredirlos. En el estadio de Naranjo el presidente del club A.D. Rosario, de la Liga de Ascenso, trató de agredir al equipo arbitral e inclusive arremetió con golpes y patadas la puerta del camerino, llegando inclusive a tomar un tubo metálico para golpear la puerta del camerino e intimidar a los árbitros”, menciona el manifiesto.

Los últimos actos bochornosos se presentaron este fin de semana, el primero en el estadio Ernesto Rohrmoser cuando el asistente arbitral José Solórzano fue agredido a golpes por Pablo Quesada, entrenador del equipo Fútbol Consultants.

Según versiones, el preparador Pablo Quesada se fue a los golpes luego de que el línea anulara una supuesta falta de penal a favor de su equipo.

Pocas horas después en el ‘Coyella’ Fonseca, durante el juego entre Guadalupe y Cartaginés, un supuesto directivo de los brumosos protagonizó otra pelea con un aficionado en las graderías del estadio.

“Esto sin contar el grado de maltrato, exacerbación, improperios y trato denigrante que jornada tras jornada recibimos en los diferentes escenarios donde llevamos a cabo nuestra labor”, añade el comunicado.

Ante estos hechos el panel manifiesta que repudia y condena los diferentes actos de violencia que se han presentado en los últimos días en contra de sus miembros.

“Hacemos notar el trato denigrante al que semana tras semana estamos sometidos y que se ha convertido en algo “normal” para los diferentes actores involucrados en el fútbol”.

Los árbitros aseguran que cada miembro será asesorado y ayudado para llevar los actos de vandalismo y violencia hasta las últimas instancias, así como buscar que todo aquel que pertenezca a un club y los amenace sea excluido de cualquier actividad relacionada al fútbol.

“Levantamos la voz de forma vehemente a la Fedefútbol, Unafut, LIASCE y otros órganos competentes para que se tomen las medidas pertinentes tanto a nivel reglamentario como sobre las condiciones a las que los miembros de este panel y los demás árbitros que dirigen en los torneos organizados, están sometidos jornada tras jornada”, añaden.

Además, instan a los medios de comunicación a mantener una postura equilibrada respecto a los juicios de valor y al público en general para fomentar valores en los diferentes escenarios del fútbol costarricense.