29 de noviembre de 2015, 4:04 AM

Un grupo de pacientes y expacientes del Hospital de Niños demuestra que la enfermedad no es impedimento para cumplir sus sueños.

Cuando las primeras notas empiezan a sonar, las enfermedades y el dolor desaparecen y la música se convierte en su mejor medicina.

Cada nota musical es terapia para los 25 músicos que conforman la orquesta de pacientes y expacientes.

El grupo nació en el 2011 para llevarles esperanza a los menores que padecen todo tipo de enfermedades.

Este sábado demostraron su talento en un concierto de villancicos en el auditorio del Museo de los Niños.

Para ellos la música es la forma de olvidar, al menos por unos minutos, sus padecimientos.

Los músicos de esta orquesta transmiten su lucha y ganas de vivir al público.

Ellos buscan contagiar la  alegría y esperanza en esta navidad.