Organización denuncia pesca ilegal con carnada viva en aguas protegidas del Golfo Dulce
Una organización ambiental detectó carnada viva en zona prohibida del Pacífico sur, una práctica ilegal que amenaza los peces picudos y 33 mil empleos en pesca deportiva.
Fue durante una patrulla rutinaria en el Pacífico cuando los miembros de Earthrace Conservation hicieron el hallazgo: líneas de palangre con carnada viva en una zona donde esa técnica está expresamente prohibida. Al revisar los anzuelos, la proporción resultó alarmante: 7 de cada 10 utilizaban ese tipo de carnada (ver video adjunto de Telenoticias).
La organización opera en el Golfo Dulce a bordo del MODOC, un buque construido en 1944 que sirvió como remolcador de rescate del ejército estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial y que hoy cumple una misión muy distinta en las aguas del Pacífico sur costarricense. Desde esa embarcación, su capitán y fundador, Pete Bethune, describió lo que encontraron al acercarse a una de las líneas.
"Bajamos la lancha al agua. Nos acercamos y empezamos a recoger la línea. El primer cebo era una carnada viva. El segundo, también era una carnada viva. Revisamos 25 cebos en esa línea. Todos tenían carnada viva y todos eran ilegales", explicó Pete Bethune, capitán del MODOC y fundador de Earthrace Conservation.
Práctica prohibida
La normativa costarricense prohíbe el uso de carnada viva para la pesca comercial con palangre dentro del Golfo Dulce y en un radio de 30 millas náuticas. Fuera de esa zona, su uso sí está permitido. En el caso de la pesca turística y deportiva, se autoriza siempre que el pez sea liberado tras su captura.
La razón detrás de esa restricción tiene que ver con la biología de las especies que se busca proteger. Los peces picudos —pez vela y marlín, principalmente— son particularmente sensibles a la carnada viva, lo que los hace mucho más fáciles de atrapar. Y su desaparición no solo sería un problema ecológico: sería un golpe directo a una de las industrias más importantes del Pacífico sur.
Amenaza contra la pesca deportiva
La pesca deportiva no es una actividad menor en el Pacífico Sur. Según la Federación Costarricense de Pesca (FECOP), genera más de 500 millones de dólares al año y sostiene cerca de 33 mil empleos.
Sin embargo, el uso de carnada viva indiscriminadamente y la consecuente pesca del pez vela enciende las alarmas en este mercado.
"Hemos notado una diferencia muy grande entre las capuras que se hacían hace diez año a las capturas que se hacen hoy de pesca y liberación. Estamos hablando de una diferencia de un por ciento demasiado alto. Hasta que da miedo.
"Es un recurso que nosotros tratamos de cuidar, porque es nuestra entrada y nuestro sustento", indicó Diego Camacho, director de pesca de Bahía Cocodrilo.
Tras ser consultado, el Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (INCOPESCA) prefirió no referirse a las denuncias planteadas por la organización ambientalista. Indicaron que la ONG no cuenta con permiso de la institución para realizar investigaciones.
El escenario plantea un equilibrio delicado: los turistas son atraídos por los peces picudos, y estos, a su vez, por la carnada viva. La sostenibilidad de ambos depende de que ese vínculo no se rompa.

