Por Paulo Villalobos 15 de enero de 2026, 10:27 AM

El exdiputado Óscar Campos pidió que se investigue lo necesario para esclarecer el supuesto plan que se le atribuye para matar al presidente Rodrigo Chaves, e imponer a un sustituto de “emergencia”, pero que no se desvíe la atención de temas clave para el agro costarricense.

Así lo hizo ver la mañana de este jueves en una conferencia de prensa del Partido Nueva Generación (PNG), al que el excongresista dio la adhesión como líder de su sector.

"Creo que el país se ha ido dando cuenta de que todo esto, como dijo Paola (Mora), es una noveleta. Me parece que, desafortunadamente, toca a algunos de nosotros, y nosotros, con una gran transparencia, tenemos que decir que nos investiguen y que hagan lo que tengan que hacer, pero que no desvíen la atención, porque el foco no debe estar metido en lo que nos quieren hacer, sino que el foco tiene que estar claro en lo que le están haciendo al sector agroalimentario", comentó Campos.

El también excandidato del Partido Encuentro Nacional (PEN) reconoció que el 13 de enero pasado participó en una reunión que convocó el Movimiento Rescate Nacional en el Centro Agrícola de Escazú, donde se discutieron temas relacionados con el Acuerdo Transpacífico, el areteo, el encarecimiento de cultivos y de la Agenda 2030, entre otros temas que preocupan al campesinado.

De igual forma, indicó que, entre bromas, se sugirió la posibilidad de instalar al también exlegislador Célimo Guido como “dictador” por 18 días, pero que ello fue mencionado por una persona a modo de broma. Incluso, señaló que, después del comentario, los presentes rieron; y que ello consta en un video grabado del encuentro.

Pero Campos sostuvo que algunos momentos fueron sacados de contexto por un “infiltrado” de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS) en la reunión, y que ello fue lo que dio pie a la ampliación de la denuncia del presunto plan para perpetrar un magnicidio, el miércoles anterior.

Ante esa situación, la candidata a diputada por San José y jefa de campaña de Nueva Generación, Paola Mora, calificó lo sucedido de “espionaje político”.

"Lo que a mí me preocupa como abogada, ciudadana y ahora candidata a diputada, es que la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional se preste a este espionaje. Esta es una policía que está adscrita al presidente de la República, le rinde cuentas. Su deber es hacer inteligencia, analizar, coordinar, alertar. Sin embargo, el hecho de que sea la Dirección de Inteligencia y Seguridad la que tome el control, casualmente, de lo que yo llamo sinceramente, esto no es seguridad nacional, es una noveleta, que trataba de cortar precisamente lo que sucedió con el debate del Tribunal Supremo de Elecciones en la última parte, en donde participó la candidata oficialista y se notó claramente las deficiencias", apuntó la aspirante.

Por su parte, la candidata a vicepresidenta y exdefensora de los Habitantes, Lisbeth Quesada, llamó al mandatario a cesar la persecución de opositores.

"Nosotros tenemos un Estado Social de Derecho y en él todas las personas somos inocentes hasta que se nos pruebe lo contrario y eso es vital. Somos garantes de esas libertades, no persecutorias. Entonces, yo quiero hacer un llamado a las autoridades para ese cese de esa persecución: ¡No más! Lo que necesitamos es el diálogo nacional", indicó la médica de profesión.

Campos y Guido fueron denunciados por los presuntos de tentativa de homicidio calificado y conspiración, junto a otras tres personas de apellidos Sojo, Ziesing y Ramírez.

Tan solo un día antes, la Dirección de Inteligencia y Seguridad señaló a la comunicadora Stella Chinchilla, de haber hecho un aparente pago a un sicario para asesinar al gobernante.

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