A pesar de que la tasa de mortalidad por COVID-19 en el país sigue siendo baja, las muertes de pacientes se acrecentaron en los últimos días.

Entre el 27 de junio y el 7 de julio se registraron 11 fallecimientos, casi la mitad del total de decesos reportados por esta causa.

Este comportamiento podría deberse a tres factores.

El primero obedece al aumento de contagios en el país.

Las enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión también dificultan el pronóstico de los pacientes con COVID-19.

De acuerdo con el Ministerio de Salud 8 de los 23 fallecidos padecían tanto hipertensión arterial como diabetes, mientras que otros 6 eran hipertensos.

Algunos de los fallecidos fueron diagnosticados con COVID-19 de manera post mortem, es decir murieron sin saber que tenían el virus.

Para el experto otro factor que podría explicar el comportamiento de los decesos de los últimos días es atrasar la atención médica.

De momento ningún estudio ha demostrado una mayor agresividad del Sars-COV-2, virus causante del COVID-19.