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Una mujer que viajaba como acompañante en una motocicleta falleció este viernes luego de que, aparentemente, el conductor perdiera el control del vehículo al impactar uno de los separadores de la calle.

El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) ha colocado, durante estos primeros días de enero, algunos dispositivos para dividir carriles en puntos como La Uruca, Moravia y San José.

Esto ha generado varias criticas en redes sociales, ya que las personas consideran que son de gran peligro para los conductores.


Sin embargo, el MOPT asegura que el separador “no llega a cambiar absolutamente nada en la regulación”, más bien, genera que los conductores no puedan realizar maniobras ilegales.

“La gente sigue irrespetando y sigue pasando sobre la línea amarilla, que en realidad es prohibido, y por eso es que eventualmente podrían suceder algunos inconvenientes. Si los usuarios respetaran los señalamientos no habría ningún inconveniente porque en realidad no se está cambiando nada en la regulación vial”, aseguró Junior Araya, director de Ingeniería de Tránsito.

Estos dispositivos se colocan justamente en el centro de las dos líneas amarillas y miden unos 15 centímetros de alto. 

Fueron instalados en el mismo sitio donde este viernes falleció una mujer de 28 años, quien viajaba en una motocicleta entre Moravia y Guadalupe. En apariencia, el vehículo tocó uno de los separadores con la llanta, lo que provocó que se resbalara. La víctima salió expulsada hacia los neumáticos de un bus.

“No podemos asegurar que en realidad el accidente fue ocasionado por el dispositivo. Lo que sí puedo hacer es un llamado de atención a los usuarios y principalmente a los motociclistas, que respeten el señalamiento que transiten por el carril que está debidamente demarcado y así no tener ningún inconveniente de toparse con este dispositivo”, añadió Araya.

Según informó el MOPT, la inversión total en estos dispositivos es de $146.970,85. 

¿Qué dice Lanamme?

Por su parte, el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme), compartió el criterio con el MOPT, asegurando que las reglas de tránsito están para cumplirlas y que la línea amarilla en algunos casos no es suficiente.

Javier Zamora, coordinador de la Unidad de Seguridad Vial del Programa de Infraestructura del Transporte, explicó que “no podemos tener siempre a un oficial velando porque los conductores estén cumpliendo esas reglas. Eso lo que hace es que fuerza a la administración a tomar una medida más restrictiva y colocar una barrera física”.

La velocidad en esas zonas, según indicó Zamora, es de unos 40 kilómetros por hora. Por lo que, si se respeta, no debería haber problemas.

 “Si hubo ahí un accidente posiblemente hubo ciertas condiciones de riesgo más allá de la infraestructura, pero eso es algo por lo que el dispositivo no debería de ser el culpable. Es más el beneficio que trae para ordenar mejor el tránsito y evitar otro tipo de maniobras”, añadió.

Eso sí, aseguró que es importante mencionar que la responsabilidad debe ser compartida: las autoridades deberían avisar antes de colocarlas y explicar bien su objetivo.

La multa por irrespetar la doble línea amarilla es de 54.805 colones.