Por Paulo Villalobos 12 de enero de 2026, 11:00 AM

El ministro de Educación Pública, Leonardo Sánchez, defendió que los uniformes obligatorios para el curso lectivo 2026 son más flexibles que los anteriores, para beneficio de los padres de familia y los estudiantes.

Las nuevas indumentarias, que fueron aprobadas en 2023 por el Consejo Superior de Educación (CSE), pero que por dos años estuvieron en una suerte de transitorio, además se ajustan mejor a las condiciones meteorológicas del país, según hizo ver el jerarca en una entrevista con Teletica.com.

"A mi entender, y el entender de muchísimas personas que participaron en los cambios de uniforme, eran muy positivos. ¿Por qué? Porque era una forma de flexibilizar el uso del uniforme, especialmente en zonas que tienen condiciones climáticas particulares muy calientes o donde llueve mucho o donde el estudiante tiene que recorrer montones de kilómetros para poder llegar al centro educativo, a su casa. Entonces se había flexibilizado el uniforme para que pudiera utilizar camisa polo cuando se correspondía; tenis, zapatos de varios tipos, etcétera", explicó el titular.

Sánchez mantiene que, la nueva indumentaria es más variada y se puede conseguir más fácil en el mercado.

Precisamente, los cambios introducidos buscan que los padres de familia tengan mayores posibilidades de adquirir los uniformes.

"Me parece también importante mencionar que hay centros educativos, como por ejemplo el Colegio de Señoritas, el Liceo de Costa Rica, o por ejemplo de San Luis Gonzaga, o no sé, la Escuela Metálica o cualquier centro educativo que por sus características históricas tengan un uniforme particular, que tengan corbata o que tengan algún color particular, ellos —mandando una solicitud y así está establecido desde hace dos años— no tienen por qué cambiar el uniforme", señaló el ministro.

Modificaciones obligatorias

Así podrán vestir los estudiantes a partir de 2024

En el caso de primaria, las camisas tradicionales de botones quedarán atrás para dar paso a camisas tipo polo blancas.

Ahora, además de zapatos negros, los estudiantes podrán usar tenis blancos, negros, azules o grises (pueden tener detalles en otros tonos).

Los hombres podrán usar pantalón largo o corto (hasta la rodilla), mientras que las mujeres tienen la opción de utilizar pantalón largo o enagua-pantalón.

Quienes cursan el sexto grado, podrán utilizar una camisa tipo polo con un color distintivo, el cual deberá ser previamente aprobado por el centro educativo.

Para educación física se permitirá una pantaloneta y una camiseta deportiva con colores alusivos al centro educativo.

En el caso de secundaria, se mantendrá el uniforme ya establecido y se aplicarán las mismas medidas sobre el calzado y el uniforme deportivo, siendo estos los únicos cambios acordados.

Tanto en primaria como en secundaria se permitirá el uso de botas de hule en aquellas zonas ubicadas en áreas vulnerables a inundaciones, así como en terrenos complejos.

Los alumnos indígenas, tanto de escuela como de colegio, tendrán la opción de utilizar el vestido tradicional propio de su cultura, que incluye sombrero, camisa, pantalón, vestido y otros accesorios tradicionales. También podrán asistir descalzos, en sandalias o cualquiera de las modalidades incluidas en el Currículo Nacional.

Para el preescolar se requerirá camiseta básica celeste, cuello en V, mangas y ruedo con costura doble. El escudo de la institución debe ir al frente al lado izquierdo.

Asimismo, la indumentaria incluye pantaloneta azul con pretina elástica, doble costura, con bolsillo trasero al lado derecho. Las niñas pueden utilizar enagua pantalón.

En periodos de frío, los estudiantes pueden utilizar un buzo deportivo con bolsillo trasero del lado derecho y un suéter estilo sudadera, con cremallera, dos bolsas al frente y gorro. Ambos azul oscuro.

Los alumnos, además, deben portar tenis negros o azules, y medias azules.

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