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Las medidas anunciadas esta tarde por la Unión Nacional de Gobiernos Locales (UNGL) no alcanzan para frenar la desbandada de municipalidades de esa entidad.

Así lo aseguraron esta tarde Mario Redondo y Bernardo Porras, alcaldes de Cartago y San Pablo de Heredia, dos de las siete municipalidades que se ha retirado de la UNGL en las últimas semanas.

“No creo que eso cambie, es un acuerdo en firme que se toma en función de los aportes de la UNGL al cantón de San Pablo y la situación crítica del COVID-19, tenemos una importante baja en los ingresos y la necesidad de apoyar a poblaciones vulnerables como los adultos mayores, entonces para mí, de momento, es una decisión irrevocable”, dijo Porras.

La Junta Directiva de la entidad acordó, este martes, convocar a una Asamblea Nacional con el fin de discutir la posibilidad de reducir la cuota de afiliación de un 0,25% de los ingresos de cada municipalidad a un 0,15% para el próximo año, así como implementar un plan de condonación de deudas por hasta ₡240 millones y realizar una auditoría externa para evaluar a profundidad todas las áreas de la institución.

“Entendemos que estamos viviendo una situación muy compleja desde el punto de vista económico, la crisis sanitaria está afectando las finanzas de todas las municipalidades del país y eso ha llevado a muchas municipalidades a desafiliarse”, dijo el presidente de la UNGL y alcalde de San José, Johnny Araya.

Araya aseguró que ven con preocupación la decisión que hasta la fecha han tomado estos siete gobiernos, especialmente por la representación que, dice, perderán estos con su salida.

“Me parece bien la decisión que tomó la UNGL, precisamente buena parte de lo que tratamos de generar es un cambio de actitud en las instituciones públicas, que no pueden seguir actuando como si estuviéramos en bonanza.

“Ahora, esto no va a cambiar nuestra decisión. Me parece que ya es hora de que este país empiece a fijarse en serio en la duplicidad de funciones de la institucionalidad pública. Ya fuera de la UNGL nos queda el IFAM (Instituto de Fomento y Asesoría Municipal), son dos instituciones de las cuales debería haber solo una y si acaso a la mitad”, aseguró Redondo, precisamente la cabeza detrás de la municipalidad que inició este movimiento.

El jerarca cartaginés aseguró que varios de los alcaldes que tomaron la decisión de salirse de la UNGL le consultaron sobre el procedimiento y adelantó que hay otros más que están en trámite de hacerlo o analizando esa posibilidad.

Además del gobierno brumoso y el florense, ya se han retirado las municipalidades de Coto Brus, Moravia, Liberia, Paraíso y Quepos.