Mar "se come" hasta cuatro metros de línea costera al año frente a carretera a Caldera
Un estudio de la UCR detectó un nuevo tramo de la carretera Barranca-Caldera que podría presentar pronto problemas de inundaciones.
La erosión y el aumento del mar no son nuevos en Caldera. Pero un hallazgo de la Escuela de Geografía de la Universidad de Costa Rica enciende alertas: el mar avanza más rápido de lo esperado y se acerca peligrosamente a la carretera Barranca-Caldera (Ruta 23).
Este medio tuvo acceso a fotografías que comparan la zona en 2014 con una toma de hace apenas dos semanas, donde se muestra cómo el agua ha ido cerrando la distancia en los últimos años.
Según explicó Melvin Lizano, uno de los investigadores, el retroceso de la costa varía según el sector: en zonas donde antes había hasta 50 metros de playa hasta la carpeta de rodamiento, hoy quedan 20. Donde había 35 metros, hoy hay 11. Incluso hay tramos donde quedan apenas ocho metros o menos entre la carretera y el mar.
Esas mismas imágenes de 2014 permiten ver, con claridad, el efecto de lo que ya ocurrió en el sector donde el MOPT tuvo que intervenir en 2023: la playa fue desapareciendo hasta quedar al margen de la carretera, lo que obligó a colocar toneladas de roca para evitar que el agua pasara sobre la vía.
"Es una tasa bastante acelerada, unos tres o cuatro metros por año a partir de la evidencia que tenemos. Y a nivel de la estructura, eventualmente ya tenemos la marea llegando a esos ocho metros antes de llegar a la carretera, sin contar el oleaje", explicó Lizano.
Nueva zona en riesgo
Ahora, una nueva zona podría presentar un comportamiento parecido, según los datos recientes de los investigadores.
Según Lizano, este nuevo punto de riesgo se ubica 200 metros al noroeste, en dirección a donde inicia la Ruta 27, y el proceso avanza más rápido de lo que los propios investigadores esperaban.
Tomando en cuenta los eventos de marea previstos para el cierre de 2026, la zona podría enfrentar inundaciones similares a las de 2023, cuando el MOPT tuvo que intervenir con roca en otro sector de la carretera.
"Sí, podríamos tener inundaciones para el fin de año, porque justamente tenemos aproximadamente más de 10 días en los que vamos a tener mareas mayores a 3, digamos, a 2.90 o 3 metros para el Pacífico Central de nuestro país.
"Sin incluir la componente por el fenómeno de El Niño, y sin que le estemos incluyendo la componente de aumento del nivel del mar ni el oleaje", advirtió Lizano.
Ante este panorama, los investigadores de la UCR gestionan una reunión con la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) para abordar los riesgos de este nuevo sector.
No es un problema nuevo
No es la primera vez que la academia advierte sobre esta amenaza. Desde 2013, otro equipo de la UCR ya había identificado la raíz del problema: la Ruta 23 se construyó sobre la duna de playa Caldera, y desde que se hizo el puerto, en 1981, el dragado constante ha impedido que la arena regrese de forma natural a la costa.
Este medio consultó al MOPT sobre la situación. Hasta el momento, no ha respondido.

