La luz inunda de esperanza a La Carpio
Un proyecto busca cambiar vidas en La Carpio. Allí un grupo de voluntarios y la comunidad se unieron a trabajar y el edificio más grande de la comunidad es un destello de luz
Los grandes proyectos siempre nacen en la cabeza de una persona. En este caso fue la incansable mente de doña Alicia Avilés, dirigente comunal de La Carpio, que soñó algo mejor para su comunidad.
El esfuerzo y las horas de lucha se reflejan en un edificio de madera, el más grande del país y de Centroamérica, que se ubica en la comunidad.
Allí una comunidad entera encuentra más que un techo, encuentra una mano amiga, una ayuda y una esperanza de que las cosas puedan mejorar.
Doña Alicia es el motor detrás del centro que hizo de La Cueva del Sapo, La Cueva de Luz.
Ella –la infatigable, la mente que no descansa, la que se esfuerza todos los días– en conjunto con el Sistema Integral de Formación Artística para la Inclusión Social (Sifais) trabaja día a día para hacer de este lugar un ejemplo de lo que se puede lograr cuando se trabaja desinteresadamente para hacer el bien.
“Una emoción incansable, interminable, un orgullo”, expresa doña Isabel afuera del centro.
De acuerdo con los cálculos del Sifais unas 900 personas de la comunidad participan de los diferentes talleres y actividades que en este lugar se realizan.
Ellos junto a un grupo de uno unos 200 colaboradores hacen que La cueva de Luz sea un lugar lleno de vida, siete días a la semana.
Si bien es cierto la ya famosa Orquesta Sinfónica de La Carpio es la parte más visible del esfuerzo, es solo uno de sus pilares.
El edificio donde los niños de La Carpio aprenden, donde los mayores estudian y adquieren nuevos conocimientos es fundamental.
Michael Smith y Alejandro Vallejo, arquitectos que conforman Entre Nos Atelier, resultaron ganadores este año del Gran Premio Bienal y del premio Bienal Nacional durante la Bienal Internacional de Arquitectura Costa Rica 2016.
La experiencia no solo ha sido enriquecedora para los arquitectos o para los colaboradores del Sifais, también ha cambiado el sentimiento en la comunidad
Doña Alica, el Sifais y los arquitectos saben que este es solo un paso, en un proyecto, que al igual que muchos más en el país, merecen ser destacados.


