Joven limonense superó la pobreza para convertirse en ingeniero y un gran violinista
Erick Bonilla es un joven de 20 años vecino de Batán de Limón que supero la pobreza, se graduó como ingeniero industrial y se convirtió en un gran violinista.
Erick Bonilla es un joven de 20 años vecino de Batán de Limón que supero la pobreza, se graduó como ingeniero industrial y se convirtió en un gran violinista.
Su infancia no fue fácil, pero nunca se rindió.
En su querido Batán creció siendo el tercero de cinco hermanos y viviendo en un hogar de padres esforzados.
Paso necesidades, pero sus sueños eran aún más grandes.
Por eso lucho y se esforzó a más no poder, en la escuela y el colegio demostró ser un gran estudiante.
A sus 17 años dejó su casa y se enrumbó a San José, quería y anhelaba graduarse como ingeniero industrial y no se detuvo hasta que lo logró.
Él recibió una beca del 100%, por eso sus padres debían costear los otros gastos: como alimentación, hospedaje, materiales y traslados.
Ahora está a muy poco de graduarse como licenciado.
Él supo combinar varias de sus pasiones y se convirtió en un gran violinista.
Su preparación la llevó a cabo en el Sistema Nacional de Educación Musical en Limón.
En los próximos días será parte del elenco que presentará “Aladino”, una obra que está a cargo del Ballet Juvenil Costarricense.
Erick es un gran ejemplo de que la juventud es el futuro de Costa Rica y que con esfuerzo todos los sueños se cumplen.

