¿Inyecciones contra el sobrepeso?
Lo que nació para tratar la diabetes hoy revoluciona la pérdida de peso. Los agonistas del receptor GLP-1 prometen resultados sorprendentes, pero también generan alertas por sus riesgos y un mercado negro. ¿Qué hay realmente detrás de estos medicamentos?
Nacieron para tratar la diabetes, pero hoy revolucionan los tratamientos contra el sobrepeso. Estos fármacos, conocidos como agonistas de GLP-1, modifican el metabolismo, ralentizan la digestión y actúan en el hipotálamo, el centro cerebral que controla las ganas de comer.
En Estados Unidos, su auge coincide con una caída histórica en las tasas de obesidad, y especialistas hablan de bajas de peso superiores al 20 %, e incluso cercanas al 25 %, comparables con una cirugía.
Sin embargo, en medio de este boom hay un lado oscuro: los efectos secundarios y un mercado negro, donde personas que no pueden pagar su alto costo están dispuestas a inyectarse lo que sea con tal de bajar de peso.
En paralelo, la CCSS analiza desde hace un año incorporarlos para tratar la diabetes, que afecta a unos 300 mil pacientes, y prevé un informe final en noviembre. Después, podría valorar su uso para la obesidad.
Hoy en 7 Días analizamos: ¿qué hay realmente detrás de estos inyectables?

