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Durante un reciente cumplimiento registrado en el Caribe sur, las autoridades no solo lograron decomisar un millonario cargamento de licores, sino girar órdenes sanitarias a todas las personas que tuvieron relación con la mercadería incautada.

Este caso evidencia, una vez más, el doble propósito que tiene la operación fronteras seguras. Al proteger la vida humana en primer lugar, pero que también combatir todo tipo de actividad ilegal en nuestras fronteras como es la evasión de impuestos.

El hecho se registró el pasado martes, cuando personal de la Policía de Fronteras, la Policía de Migración, la Policía Control Fiscal, la Fuerza Pública y el Ministerio de Salud efectuaban un control de carreteras en la localidad de Cahuita, cantón de Talamanca, Limón.

Tras intervenir un vehículo que transitaba por el lugar, las autoridades no encontraron nada ilegal a bordo, pero entraron en sospechas de que el vehículo podría estar involucrado en alguna actividad irregular, así que decidieron ir más a fondo e investigar en unas cabinas que estaban cerca de allí.

Fue así como lograron determinar que la habitación alquilada por el conductor, un sujeto de apellido Rivas, estaba convertida en una bodega, pues dentro del inmueble los oficiales descubrieron 3.197 unidades de diversos tipos de licores, tales como guaros, cervezas, vodkas, wiskis, rones y cremas, entre otras bebidas alcohólicas cuyo valor podría ascender a unos 26 millones de colones.

Como suele suceder en estos casos, tras solicitar la documentación que comprobara el debido pago de impuestos, Rivas no contaba con ningún comprobante, ya que presuntamente todo fue introducido ilegalmente desde territorio panameño, al margen de toda normativa aduanera y sanitaria.

Orden sanitaria para quienes salen del país a traer contrabandos

Debido a que las personas involucradas en este tipo de hechos ilegales usualmente viajan a territorio panameño de manera irregular, para luego ingresan al país del mismo modo, se hace necesario aplicarles medidas sanitarias.

Es por ello que las autoridades del Ministerio de Salud le giraron una orden sanitaria y de aislamiento no solo al conductor, sino a los dos acompañantes que se alojaban en su habitación, los cuales son dos jóvenes de 16 y 17 años de edad.

Además, según lo que han podido determinar los oficiales de la Policía de Fronteras y de Control Fiscal, dado el carácter ilegal de las organizaciones que se dedican a esta y otras actividades delictivas, las mercancías contrabandeadas por el Caribe sur son trasladadas en bote por el río Sixaola sin ningún control sanitario y de la misma forma insalubre son llevadas a distintas regiones del país.

Esta es la segunda vez que las autoridades giran órdenes sanitarias a presuntos contrabandistas, pues a principios de mes a un costarricense y a una nicaragüense que trasladaban un cargamento de licores, cerca de Bananito, Limón, también les aplicaron esa medida.

Contrabandistas ponen en riesgo la salud de personas inocentes  

Todo lo anterior, además de ser una violación a la legislación tributaria, infringe todas las normas sanitarias, poniendo en riesgo incluso a personas inocentes, las cuales debido a las labores que desempeñan, lamentablemente pueden llegar a tener contacto con estos contrabandistas.

Este es el caso de la administradora de las cabinas donde se alojaba Rivas, a quien, por su bienestar, el de sus allegados y eventuales inquilinos que se llegaran a hospedar en ese lugar, el ministerio de salud también le giró una orden sanitaria y de aislamiento.