16 de septiembre de 2015, 1:10 AM

Con una inversión millonaria, el Centro de Conservación de Patrimonio Nacional le cambió la cara completamente a la bella iglesia de San Rafael de Heredia.

Y es que, por dentro o por fuera, desde cualquier lado que se mire, el tempo es una joya arquitectónica, cuya belleza solo se compara con la calidad de su gente.

La construcción de este templo inició a finales del Siglo XIX, allá por 1887, y según cuentan se terminó completamente hasta 1962.

Su estilo neogótico significó un gran avance en la arquitectura costarricense y aunque los años pasen, su gigante fachada sigue siendo parte fundamental de la identidad de este pueblo.

Pero el tiempo no perdona a nadie, ni siquiera a este templo en honor a San Rafael Arcángel. La fachada se deterioró considerablemente, el piso se agrito y ni qué decir del techo.

Por eso había que hacer algo urgentemente. El pueblo se apuntó a buscar fondos y el Centro de Patrimonio aportó 110 millones de colones para la restauración.

Los vitrales siguen igual, aunque según el Ministerio de Cultura también es necesario intervenirlos. El problema es que no cualquiera está en capacidad de hacerlo y sale muy caro.

Pero de momento en San Rafael todos están contentos con la nueva cara de su iglesia y tienen claro que deben cuidarla aún más.