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El Instituto Costarricense de Electricidad anunció este viernes pérdidas por ₡314.000 millones en este 2018 y la cancelación del megaproyecto hidroeléctrico Diquís (región Brunca) y el proyecto geotérmico Borinquen (Liberia).

El anuncio lo realizó la presidenta ejecutiva del ICE Irene Cañas en el marco de la presentación de la situación actual de la institución al Consejo de Gobierno y sus desafíos a futuro.

Dentro de esas pérdidas se incluye un déficit de ₡51.706 millones producto de la diferencia entre los excedentes y los costos financieros de operación.

La telefonía fija también dejó pérdidas por ₡56.000 millones y ₡46.931 clientes perdidos en telefonía móvil.

A eso hay que agregar ₡87.925 millones que desde 2008 se invirtieron en el proyecto de Diquís, que pretendía aportar 650 megavatios de energía limpia.

Cañas explicó que la construcción de grandes obras de generación a mediano plazo, como en este caso, no se justifica.

Al mismo tiempo se confirmó un incremento en la compra de energía a generadores privados, un rubro que pasó de ₡59.000 millones en 2013 a ₡122.000 millones.

La presidente aseguró que ya discuten maneras de revertir la situación económica de la institución y que esas pérdidas no se trasladarán a los usuarios.

Además defendió la rentabilidad de la institución especialmente en el recurso eléctrico, aunque reconoció que hay problemas qué atender en la parte de telefonía, que es donde la apertura del mercado los ha golpeado.

También se anunció el cierre de plantas térmicas como la de Moín, un esfuerzo por cerrar los negocios menos eficientes del instituto.