Última Hora

El presidente de la República, Carlos Alvarado, y el ministro de Turismo, Gustavo Segura, firmaron este lunes la “Ley de Impulso a las Marinas Turísticas y el Desarrollo Costero" con el fin de potenciar a Costa Rica como un destino internacional náutico.

La normativa autoriza a las embarcaciones con bandera extranjera y a su tripulación a realizar actividades lucrativas relacionadas con el transporte acuático, la recreación y el turismo dentro de las aguas del territorio nacional, permitiendo la contratación de capitanes y marineros nacionales para llevar a cabo estas prácticas.

También posibilita a los concesionarios de las marinas y a sus empresas subsidiarias a otorgar en garantía la concesión para así acceder a financiamiento.

 “Esta reforma legal introduce características novedosas para los concesionarios de las marinas y para las embarcaciones extranjeras que atracan en sus espacios, con lo cual se facilitará y fortalecerá la dinámica del turismo náutico en Costa Rica, un segmento que atrae visitantes con un alto poder adquisitivo y tiene enorme impacto en la generación de empleo en las comunidades costeras del país”, comentó el presidente Alvarado.

Agregó que Costa Rica se convertirá en un reflector para el mundo, “proyectando los valores que impulsamos como un país descarbonizado, que ha manejado con éxito la pandemia por la COVID-19 y que apuesta por un turismo sostenible con la gente como su eje”.

El ministro de Turismo, Gustavo Segura, comentó que al modernizarse las condiciones en que operan las marinas se espera que sean un imán más potente para atraer a los amantes del turismo náutico, un segmento que supone un turismo de calidad, congruente con el modelo de desarrollo sostenible, muy relacionado con la cultura y el deporte y clave para dinamizar la economía de las comunidades costeras donde se ubican.

Actualmente, Costa Rica permite el ingreso de turistas vía marítima en yates y veleros por las marinas Bahía Golfito, Los Sueños, Pez Vela, Banana Bay y Papagayo. En conjunto, suman 800 puestos de atraque y atienden decenas de embarcaciones nacionales y extranjeras por mes, la mayoría de bandera estadounidense.