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El Gobierno de la República afirmó, este martes, que dialogará con los diferentes sectores que se manifiestan por las medidas adoptadas para contener el COVID-19.

Sin embargo, advirtió que no descuidarán la atención sanitaria de la emergencia: es una prioridad en este momento.

Randall Otárola, viceministro de la Presidencia en Asuntos Políticos y Diálogo Ciudadano, indicó que “el Gobierno de la República es absolutamente consciente y sensible de las preocupaciones de las familias costarricenses”. 

El funcionario asegura que las autoridades no son ajenas a la situación y que no se ha dejado de prestar atención a las diferentes peticiones ciudadanas.

Por esta razón, llaman al diálogo para escuchar las necesidades de la población.

Otárola confirmó que en los últimos meses han conversado con diversos sectores como pescadores, indígenas, pequeños y grandes transportistas, comerciantes, entre otros.

A pesar de esto, mantienen la misión de proteger y garantizar la vida de las personas. Esto con equilibrios permitentes para que, cuando pase el "martillo", los diferentes sectores puedan tener los lineamientos claros para regresar a trabajar.

“Las alertas obedecen al resguardo de la salud y de la vida de las personas”, comentó el viceministro.

En los últimos días, algunos sectores se han manifestado en lugares como Quepos, San Ramón y Santa Ana.

Incluso, esta mañana un grupo de unas 160 personas se reunió pacíficamente en las afueras de la casa del presidente de la República, Carlos Alvarado, solicitando que los dejen trabajar bajo las medidas de salud e higiene necesarias, además de que bajen el nivel de alerta en Santa Ana de naranja a amarilla.

“La determinación del color de una alerta no es un criterio político o un criterio no enfocado. Son criterios técnicos y científicos”, añadió Otárola.

El viceministro de la Presidencia indicó que posteriormente a las medidas estrictas aplicadas se podrán realizar los lineamientos para la reapertura de diferentes actividades económicas.