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Rosario Urbina dice estar indignada y confundida por un "accidente" que tuvo su nieto de tres años en el Hospital Nacional de Niños (HNN). 

Ella contó a Teletica.com que el menor padece de convulsiones desde los siete meses, por lo que han acudido al centro médico en varias oportunidades y siempre han recibido buena atención. 

Sin embargo, el 11 de febrero anterior, asegura, no fue así. 

La familia ingresó con el niño al hospital, debido a que él estaba convulsionando. Ese día lo dejaron internado y le realizaron la prueba de COVID-19, la cual salió positiva. El menor se mantuvo internado. 

"Como no le paraban las convulsiones, lo metieron a la UCI. A los dos días llamaron a mi hija y le dijeron que ya había salido de Cuidados Intensivos, que ya lo tenían en salón, pero que igual lo iban a dejar ahí a ver como seguía", relata la abuela del menor. 


Dos semanas después, el día que le dieron de alta, la doctora llamó a la mamá del paciente y le indicó que ya tenía la salida y que su orejita ya estaba mejor. 

"Mi hija le dijo que qué le había pasado en la oreja, porque no le habían informado nada. La doctora le dijo que había tenido un “pequeño accidente” en la UCI, pero que ya estaba mejor", explicó Urbina. 

"Le preguntó que qué había pasado exactamente, pero ella dijo que no sabía nada, que así se lo habían entregado", contó a este medio.

A Rosario y su hija, al consultar al área encargada, les indicaron que fue una herida, tipo quemadura, que se le hizo por estar en una sola posición; sin embargo, ellas consideran esta una razón poco posible. 

"Fueron dos días nada más, no creo que se le haya hecho eso en dos días. Queremos saber exactamente lo que pasó, queremos que la orejita le quede normal”, dijo. 

Días después de que le dieron la salida, el niño regresó a una cita médica, pero lo volvieron a dejar internado. Esta vez le realizaron una cirugía de "injerto". Específicamente, unieron su oreja con piel de la cabeza del niño, según contó la familia a este medio.

Doña Rosario asegura que han solicitado una explicación clara al Hospital de Niños, pero no han recibido respuesta hasta este momento. 

"Mi molestia es la falta de comunicación y que ahora mi nieto va estar con la orejita deformada por culpa del descuido de las personas a cargo en el hospital. Más encima, él entró por COVID y ahora está pasando por tantas cosas", dijo Urbina. 

¿Qué dice el Hospital de Niños? 

Teletica.com consultó al Hospital Nacional de Niños sobre el caso, sin embargo, al no poder referirse al paciente puntualmente por temas legales, indicaron que es posible que lo que le ocurriera fuera una "úlcera de presión".

Según expertos, esta es una complicación no tan extraña que sufren este tipo de pacientes. 

“En los niños que no se mueven por sí solos porque tienen alguna condición neurológica o porque están con medicamentos para evitar que se muevan porque están con un respirador mecánico, las úlceras son una complicación frecuente", explicó la directora del centro médico, Olga Arguedas.

"Aquí probablemente en este caso particular, por alguna situación, no se hicieron los cambios de posición con la periodicidad debida; pero es una complicación que incluso en la UCI se llevan cuantificadas porque es como un control de calidad”, añadió. 

La familia del menor de tres años manifestó que incluso intentaron conversar con el departamento de Trabajo Social, pero no les fue permitido. 

“Queremos que den una explicación exacta de qué fue lo que pasó. Lo que uno quiere es que le quede la orejita al bebé lo más normal que se pueda, imagínese el bullying que va a recibir cuando esté grande”, concluyó la abuela del menor. 

El niño fue dado de alta el pasado lunes y cuenta con citas periódicamente. Sin embargo, tendrá que regresar en seis meses para otra cirugía donde su oreja será "reconstruida".