Última Hora

El economista y exviceministro de Hacienda, Fernando Rodríguez, asegura que es imposible enfrentar el deterioro fiscal anunciado por el Gobierno sin hablar de nuevos ingresos; mientras que el analista económico Daniel Suchar, defiende la necesidad de “aplicar tijera” al gasto.

Las reacciones se dan luego de que el Ministerio de Hacienda modificara negativamente las proyecciones fiscales del país para el 2020 y el 2021. Esto tras el desplome económico, de -5% en el crecimiento del país, anunciado por el Banco Central para el cierre de año.

Hacienda estima que el déficit financiero cerrará el 2020 en -9,3% del PIB, un aumento de cuatro puntos porcentuales respecto al 5,3% previsto a inicios de año; mientras que la deuda total del país como porcentaje del Producto Interno Bruto pasará de 61% a 70,2%.

Para el 2021 se espera una leve mejoría del déficit, que se ubicaría en 8,1% del PIB, pero la deuda aumentará hasta 76,6% de la producción. 

 ​“Estos son los efectos de una menor recaudación de tributos, consecuencia de una reducción de la actividad económica, y de la afectación que estamos experimentando por el lado del gasto en tratar de contenerlo y re-direccionarlo en la atención de la crisis”, aseguró viceministro de Egresos, Isaac Castro.

Aun así, el economista Juan Muñoz, es claro al recalcar que las cifras actuales “son el reflejo no solo de la crisis que ha generado la pandemia, sino también de una sucesión de años en los que el Gobierno Central ha gastado más de lo que recauda y acumula deuda interna y externa en montos importantes”.

A esta situación se suma la presión que genera el pago de intereses por la deuda, donde, según Rodríguez, el país alcanzó la cifra más elevada en 30 años. Para este año, ese rubro implicará un gasto de ¢1,8 billones, equivalentes al 5,2% del PIB; y el próximo año subirá a ¢2 billones.

Según Muñoz, esto también significa que el Gobierno tiene menos recursos para invertir en áreas importantes para impulsar la economía."La carga tan pesada del pago en interés compite con áreas prioritarias como salario e infraestructura y eso podría pasarnos factura en varios años", dijo.

Suchar agrega otra repercusión, y es que la necesidad del Gobierno de recurrir a más deuda para enfrentar su problema fiscal, también podría presionar las tasas de interés en el país.

“El problema es que la deuda se va a estar proyectando, según el Ministerio de Hacienda, con un 25% financiamiento interno y un 75% con externo. Me preocupa mucho el interno puesto que las tasas de interés van a estar subiendo y eso puede distorsionar el mercado local", explicó el analista económico.

Propuestas

Ante este panorama, el exviceministro de Hacienda advierte que “será imposible un escenario de mejora sin tener recursos adicionales”. Su propuesta es analizar un aumento temporal en el impuesto de renta, así como aplicar tributos a la riqueza.

“Esta discusión entre más rápido la tengamos, más rápido veremos resultados y probablemente menos esfuerzo fiscal, pero vamos a tener que hacerlo, llegaremos ahí en algún momento”, sentenció Rodríguez.

La posición es respaldada por Muñoz, aunque reconoce que no será sencillo. “La posibilidad de aumentar impuestos siempre estará en el tintero, pero dependerá de una negociación política con el poder legislativo”, señaló.

Suchar, por su parte, se opone por completo a esta visión y asegura que no es momento para hablar de impuestos.

La palabra impuestos en este momento no es la adecuada, la palabra adecuada es recorte y optimización del gasto, y saber que no hay tanto dinero para generar gasto superfluo”, agregó el analista.