Este lunes se cumplen 15 años de la histórica condena a la CCSS por sobreirradiación de cobalto
La peor tragedia médica de nuestro país dejó a muchos hijos sin padres. 115 familias sufrieron los efectos de la sobreirradiación
La peor tragedia médica de nuestro país dejó a muchos hijos sin padres, a 115 familias que sufrieron las consecuencias de la sobreirradiación.
Ocurrió en 1996 por la mala calibración de la bomba de cobalto del hospital San Juan de Dios.
Con esa máquina trataban a pacientes con cáncer, pero 115 recibieron más dosis y resultaron sobreirradiados.
En el 2001 un tribunal condenó a Juan Francisco Cabezas Solera a seis años de cárcel por 16 homicidios culposos.
A él se le atribuyó la mala calibración de la bomba de cobalto y como consecuencia la muerte de esos pacientes sobreirradiados.
Lo absolvieron de 14 homicidios y 59 lesiones culposas.
Para muchos la sentencia fue injusta porque no cubrió todas las muertes ni secuelas de los sobrevivientes.
Cabezas fue a la cárcel durante 20 meses, el resto de la pena la cumplió bajo un régimen de confianza que le obligaba a dormir en prisión una vez a la semana.
El condenado siempre defendió su inocencia y atribuyó el accidente al mal estado del equipo, situación que había advertido.
La dura e inolvidable lección parece que fue aprendida: en el 2013 enviaron la bomba de cobalto a Alemania y quedó en manos de un gestor de residuos radiactivos.
Hoy a los pacientes con cáncer se les somete a procesos más cuidadosos y seguros con modernos equipos y nuevas tecnologías.


