Encanto de Manzanillo: un pueblo entre el mar, la selva y las historias de toda una vida
Sus senderos esconden encuentros con la naturaleza, mientras sus habitantes guardan los recuerdos de un Manzanillo mucho más pequeño.
Entre pozas de agua transparente, senderos rodeados de vegetación y árboles donde hasta un perezoso puede pasar inadvertido, este pequeño pueblo del Caribe Sur invita a bajar el ritmo.
Pero su encanto también está en las historias de quienes crecieron aquí y recuerdan un Manzanillo distinto: más pequeño, de caminos que se recorrían descalzos y senderos que con los años se convirtieron en parte de los atractivos de la zona (ver video adjunto en la portada).
Desde San José son cerca de 230 kilómetros, unas tres horas y 45 minutos de viaje. Desde Limón centro, aproximadamente 72 kilómetros, poco más de una hora.
Durante nuestra visita, la lluvia se hizo presente. Pero aquí el paisaje cambia rápido: después de la lluvia vuelve el sol y el verde parece cobrar todavía más vida.
Y septiembre llega como una buena oportunidad para disfrutarlo. Es uno de los mejores momentos para recorrer sus playas, caminar por sus senderos y descubrir Manzanillo bajo otra luz.

