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La Cámara de Empresas de Distribución de Energía y Telecomunicaciones (CEDET) insistió este jueves a los diputados por la eliminación del impuesto al valor agregado (IVA) en las tarifas eléctricas del país.

La entidad asegura que ese cobro solo agrava la situación crítica del país a causa de la pandemia del COVID-19 y que solo en 2020 los usuarios tuvieron que pagar más ₡8 mil millones por ese concepto.

“Ojalá que los señores legisladores puedan ver y analizar esta solicitud y comprendan que estamos hablando en beneficio de Costa Rica. La electricidad es esencial para producir más, crear empleo y hacer que este país salga de la crisis económica que lo agobia”, dijo Erick Rojas, vicepresidente de la CEDET.  

La cámara ha defendido que aunque el impuesto se cobra únicamente a los hogares con consumos superiores a 280 kWh, hay un efecto indirecto para el resto de los usuarios, pues las empresas distribuidoras sí deben pagar la totalidad del IVA en las compras de electricidad que realizan principalmente al Instituto Costarricense de Electricidad.

Esto, según CEDET, convierte ese cobro en un impuesto indirecto.

La entidad ha venido insistiendo por la convocatoria y aprobación del proyecto de ley que eliminaría el cobro del impuesto en la tarifa eléctrica.

La iniciativa, que se tramita bajo el expediente 21.653, defiende una interpretación auténtica de la ley del IVA precisamente para asegurar esa exoneración a las empresas distribuidoras.

“Combo de amenazas”

CEDET insistió en que el cobro del IVA no es la única amenaza de los usuarios eléctricos.

Por ejemplo, aseguraron que la generación distribuida virtual, que defienden varios diputados y algunos precandidatos, es una forma de abrir el mercado eléctrico del país y con esto golpear el modelo solidario actual.

Añaden que la metodología de servicios auxiliares del ICE obligaría además a las empresas distribuidoras a sumar a sus costos el respaldo de energía eléctrica, cobro al que no estarían sujetos los generadores distribuidos, por ejemplo los que utilizan paneles solares en sus casas.

“Las empresas distribuidoras van a tener que dar servicios auxiliares a la generadores distribuidos y sin poder trasladarles ese cobro. Esto constituye un subsidio grosero de los usuarios de menores recursos a los de mayor poder adquisitivo”, dijo Allan Benavides, presidente de la CEDET.