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La empresa de muebles Ikea buscó alternativas para el poliestireno, ahora usa empaques ecológicos a base de hongos para sus productos, que en pocas semanas se convierten en abono para la tierra.

En momentos donde cada acción para ayudar al planeta cuenta, la empresa sueca dejará de usar el polímero, material hecho por petróleo que según estudios de Harvard dura miles de años en degradarse.

Para el 2050, estudios han mostrado que el 99% de aves tendrán plásticos en sus entrañas. Este dato alarmante despertó la consciencia ambiental de la empresa de muebles.

La alternativa de embalaje utiliza el micelio, las ‘raíces’ del hongo para junto con desechos agrícolas como cáscaras o tallos de maíz crear una mezcla compacta para la protección de productos.

Johanna Yallow, jefa del departamento de sostenibilidad de Ikea, expresó, “lo mejor del micelio es que puedes convertirlo en un molde que luego se ajusta exactamente. Puedes crear envases a medida y al mismo tiempo ayudar al ambiente”.

Lo asombroso de este producto es que con romperlo y tirarlo en la tierra añadirá más nutrientes y se degradará en pocas semanas.

El embalaje de hongos se inventó en el 2006 por Ecovative y ahora vende su producto a empresas conocidas como Dell.

Con inventos como estos se reduce el impacto humano en la naturaleza, la emisión de carbono a la atmósfera y se protege la biodiversidad de la tierra.

El empaque a base de hongos no solo es un beneficio para el medio ambiente, sino también una alternativa rentable y sostenible a sus contrapartes a base de petróleo.