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Una mujer embarazada y tres personas más están en condición grave tras sufrir intoxicaciones con metanol, aparentemente vinculadas al consumo de licor adulterado. 

Los cuatro casos ocurrieron en cuestión en cuestión de 48 horas, confirmó el Hospital San Juan de Dios. 

La paciente en estado de gestación ingresó el miércoles al centro médico capitalino y tuvo que ser sometida a una cesárea de emergencia. 

La oficina de prensa del San Juan dijo a Teletica.com que el bebé fue trasladado al Hospital Nacional de Niños, mientras que su madre fue internada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) debido a su gravedad.

Otro paciente entró al hospital ese mismo día. Al parecer, se trata de la pareja de la mujer embarazada. Según el último reporte, también está delicado en la UCI. 

El jueves, un día después, se reportaron otras dos intoxicaciones con metanol: uno de los afectados requiere soporte en la UCI y el otro está en un salón COVID-19, ya que resultó positivo en la prueba diagnóstica. 

Los cuatro casos también fueron confirmados a este medio por el Centro Nacional de Control de Intoxicaciones. De hecho, hasta el momento solo tenían registrada una llamada similar en febrero, de una persona que presentó síntomas más leves.

"En tiempos de pandemia es lamentable darnos cuenta, a través de estos reportes, que las personas no están tomando medidas de cuidado extremo en su salud. Una pareja se intoxicó porque estaban tomando dos litros de guaro actualmente prohibido", dijo la doctora Viviana Ramos, directora del Centro de Intoxicaciones.

"Si a esta crisis sanitaria por COVID-19 le sumamos intoxicaciones tan graves como estas con metanol, las cuales deberían ser manejadas en hospitales de alta complejidad, vamos a saturar aún más rápido el sistema de salud y la contención va ser imposible", agregó.

Metanol

Actualmente, existe una alerta sanitaria vigente que prohíbe la venta de algunas marcas de guaro y aguardiente por sospechas de estar adulteradas con metanol. 

La primera advertencia se emitió el 5 de julio de 2019. Un mes después, el 7 de agosto de 2019 se habían notificado 62 intoxicaciones de este tipo: de esas personas, 25 fallecieron.

El metanol es un tipo de alcohol no apto para beberse, es utilizado para propósitos industriales y automotrices y, por lo tanto, es extremadamente tóxico: tan solo dos cucharadas (30 ml) pueden ser mortales para un niño.

La ingesta de metanol puede causar ceguera, a menudo permanente, a pesar de los cuidados médicos; también afecta varios órganos: el pronóstico para la persona depende de la cantidad de tóxico consumido y de la prontitud con que se reciba el tratamiento.

Entre las 8 y 36 horas pueden aparecer dolor de cabeza, dolor abdominal, vómito y diarrea, respiración rápida, somnolencia, piel pálida, fría y húmeda, pupilas dilatadas que no cambian de tamaño si se acerca una luz a los ojos, inconsciencia, convulsiones, edema de pulmón, pulso lento y presión arterial baja.

"Nos preocupa demasiado porque, generalmente, cuando la intoxicación ocurre por bebidas alcohólicas adulteradas, si hay un caso, hay muchos más que quizá no se atiendan a tiempo por la manera como aparecen los síntomas", manifestó la doctora Ramos.

"Además, nos hace pensar en un riesgo muy alto, porque al estar distribuido en varios cantones hace creer que el producto adulterado ya se ha colocado para su venta y listo para ser consumido en los próximos días", concluyó.

El Ministerio de Salud continúa en vigilancia permanente y, como parte de dichas acciones, se han decomisado más de 65.500 envases de los licores con prohibición: “Guaro Montano”, “Guaro Chonete”, “Guaro Cuerazo”, “Guaro Sacheto”, “Guaro Gran Apache”, “Aguardiente Estrella Roja”, “Aguardiente Barón Rojo”, “Aguardiente Timbuka” y “Aguardiente Molotov”.