Última Hora

Direcciones inexactas, cambios de domicilio o personas que no atienden al llamado de la policía, son algunos de los obstáculos que enfrentan los oficiales que monitorean el uso de tobilleras electrónicas.

Circunstancias como estas vivien a diario los oficiales de la Policía Penitenciaria. Ese cuerpo policial realizó este miércoles un operativo para verificar que personas con ese beneficio estuvieran cumpliendo la orden de un juez.

Tras realizar 29 visitas, en 26 casos lograron localizar al objetivo, uno de ellos reportó que estaba en una en audiencia en Quepos, otro no respondió porque estaba durmiendo y uno más cambió el domicilio sin reportarlo a las autoridades, aunque luego fue localizado.

En la actualidad hay 1.560 personas que usan tobillera electrónica, 1.361 son hombres y 199 mujeres, de esa misma población, 1.054 ya tienen sentencia en firme y 506 son indiciados.

De enero a setiembre, la Policía Penitenciaria ha realizado 69 operativos de este tipo en todo el país.