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Los diputados aprobaron esta tarde, en primer debate, el octavo presupuesto extraordinario de este 2021, que permitirá el traslado de ₡6 mil millones provenientes de nueva deuda a la Junta de Administración Portuaria de la Vertiente del Atlántico (Japdeva).

Luego de una amplia discusión, el expediente se aprobó con 38 votos a favor y 6 en contra, estos últimos mayoritariamente legisladores del PUSC, quienes cuestionaron el verdadero impacto y beneficio que ha tenido el proceso de modernización de la junta y cómo esta no ha logrado ser sostenible pese a las diversas inyecciones de capital que ha recibido.

“La fracción de Unidad no está en contra de Limón, está en contra de la ineficiencia. Cuando tramitamos en años pasados el proyecto para Japdeva fuimos clarísimos que solo esa vez íbamos a aportar los votos, a la eficiencia también hay que adherirle consecuencia.

“Las excusas que se están poniendo para hacer restructuraciones son eso, excusas, y alguien tiene que poner un alto (…) Japdeva tiene las posibilidades reales de hacer una reestructuración pero no ha querido porque siempre va corriendo donde el papá, el papá le da plata y ahí sigue y ahí seguirán”, dijo el jefe de fracción socialcristiano, Pablo Heriberto Abarca.

El proyecto de ley, que se votará en segundo debate este viernes, aportará ₡2 mil millones al pago de cesantías y otros derechos de aquellos trabajadores que se acogieron a alguno de los modelos de movilidad laboral, mientras que los restantes ₡4 mil millones serán para remuneraciones y otros gastos de operación.

Andrea Centeno, presidente ejecutiva de Japdeva, aseguró en la defensa del proyecto que desde noviembre de 2019 se han reducido 794 plazas con el apoyo de la ley de modernización y que hoy son solo 611 personas las que trabajan en la Junta, pero que necesitan cesar 200 más para alcanzar la meta prevista.

Añadió que gracias a esos cambios las pérdidas que la institución presentaba hace dos años, por ₡2.650 millones mensuales, se redujeron a ₡632 millones en la actualidad.

La defensa de Centeno, que hoy respaldó una mayoría de diputados, es que el embargo de las cuentas que la junta sufrió en mayo de 2020 por parte de su sindicato frenó el calendario previsto de esa reestructuración, por lo que retrasó la llegada de esa estabilidad.