Defensoría lanza alerta tras inspección a hotel donde Gobierno aloja a migrantes deportados
El órgano auxiliar del Congreso destacó que a los extranjeros se les mantiene en libertad, no se les han retenido sus documentos y se les concedió un estatus regular.
La Defensoría de los Habitantes de la República (DHR) y el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNPT) lanzaron este miércoles alertas tras una inspección realizada al hotel en el que se alojan los migrantes deportados por Estados Unidos a Costa Rica.
Esto luego de que se identificara una serie de riesgos relacionados con el manejo de los 25 extranjeros que arribaron al territorio nacional el pasado sábado.
Uno de los puntos señalados tiene que ver con una eventual insostenibilidad de condiciones adecuadas.
En esa línea, se destacó que la cantidad actual es "manejable", pero esa viabilidad se comprometerá a medida que la cifra suba; especialmente si ingresan personas con mayores condiciones de vulnerabilidad (menores de edad, adultos mayores, mujeres embarazadas) o con complejidad para sus procesos de movilidad (personas sin documentos, de otros continentes, con otros idiomas o en limbos legales).
A ello, el órgano auxiliar de la Asamblea Legislativa agregó que no es claro el futuro para las personas que permanecerán en Costa Rica, en particular con respecto a cuáles serían sus espacios de alojamiento, medios de subsistencia o plan de vida.
Tampoco se constató presencia interinstitucional, ni si desde la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) se tiene un plan de respuesta coordinada con otras entidades públicas.
Mediante entrevistas de los migrantes deportados, la Defensoría también compiló relatos de tratos crueles y vulneraciones que ocurrieron antes de la llegada a Costa Rica. Específicamente, se recibieron quejas sobre la atención recibida en Estados Unidos, durante su detención, encierro y traslado.
Puntualmente, los extranjeros denunciaron haber sido privadas de su libertad en espacios hacinados, haber recibido comida en estado inadecuado; incertidumbre de hacia dónde se dirigen o de su futuro; uso de grilletes en pies, caderas y manos durante traslados (incluido el vuelo hacia Costa Rica), la no devolución de objetos personales (celulares, relojes o ropa), entre otros.
Estas formas se asocian con el fenómeno considerado como "criminalización de la migración".
De igual forma, se apuntó un riesgo de responsabilidad internacional por violaciones de derechos humanos.
Pero también se identificaron "buenas prácticas" respecto al grupo de 200 migrantes que fueron deportados el año pasado por el gigante norteamericano y que fueron alojados en el Centro de Atención Temporal para Migrantes (CATEM), en Corredores.
En particular, se destacó que los extranjeros no están privados de libertad, no se les retienen sus documentos, se les concedió un estatus regular y tienen más claras las opciones migratorias por las que pueden optar (retorno voluntario, solicitud de refugio o visa humanitaria).
Asimismo, se constató una mayor disponibilidad de intérpretes, así como la presencia de equipos interdisciplinarios de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
El ente auxiliar al Congreso precisó que los extranjeros expresaron una sensación de bienestar ante el trato recibido en el país, el cual calificaron de adecuado y cuidadoso.
Los deportados son en total 17 hombres y 8 mujeres provenientes de como Honduras, Guatemala, China, India, Albania, Camerún, Kenia y Marruecos.
De estos, 16 manifestaron expresamente su interés en regresar a su país mediante el programa Retorno Voluntario Asistido.
Otros ocho manifestaron tener temor de regresar a sus naciones de origen y el restante pidió salir del hotel.
Sobre el particular, Teletica.com tiene en trámite una consulta ante la oficina de prensa de Migración.

