Por Gloriana Casasola Calderón 30 de enero de 2026, 22:17 PM

Mientras muchos costarricenses aún dudan si acudir o no a las urnas este domingo, doña Magdalena Egri, de 105 años, se prepara para votar una vez más en el país que le dio refugio, libertad y una nueva vida.

La historia de doña Magdalena refleja uno de los capítulos más dolorosos del siglo pasado. Ella sobrevivió a un campo de concentración en Austria durante la Segunda Guerra Mundial.

En 1957 migró a Costa Rica junto a su esposo y su primer hijo. Llegó acompañada de otras familias húngaras que huían de la represión, gracias al asilo político otorgado por el gobierno de entonces.

Aquí encontró paz y la posibilidad de reconstruir su vida. Muchos la recuerdan por haber compartido parte de su cultura y gastronomía con la recordada Pastelería Budapest.

Poco tiempo después se naturalizó costarricense y, desde entonces, participa activamente en los procesos electorales.

Hoy, siete décadas después de haber sido acogida por Costa Rica, doña Magdalena sigue dando ejemplo. Este domingo saldrá a votar temprano en San Pedro.

A sus 105 años, su voz y su voto siguen contando.

WhatsAppTeleticacom