Por Gloriana Casasola Calderón 28 de julio de 2026, 7:11 AM

Cada mes, miles de contribuyentes presentan su declaración del Impuesto al Valor Agregado (IVA) ante el Ministerio de Hacienda. Sin embargo, en determinadas circunstancias, una persona o empresa podría terminar pagando más impuesto del que realmente debía, generando un saldo a favor que incluso puede dar pie a solicitar una devolución.

Esta diferencia se conoce como crédito fiscal, un mecanismo que permite descontar del IVA por pagar el impuesto cancelado previamente en compras y servicios relacionados con la actividad económica del contribuyente.

En la práctica, cuando el IVA pagado a proveedores supera el impuesto que debe reportarse a Tributación, se genera un saldo que puede utilizarse para compensar futuras obligaciones o, en algunos casos, solicitar su devolución.

Uno de los escenarios más frecuentes ocurre con las retenciones aplicadas a los pagos realizados mediante tarjeta, ya que esos montos también se acumulan como saldo a favor del contribuyente.

No obstante, el crédito fiscal no aplica automáticamente a todos los gastos. Para poder utilizarlo, las compras deben estar directamente vinculadas con la actividad económica que desarrolla la persona o empresa y contar con el respectivo comprobante electrónico que respalde la operación.

Además, la documentación debe estar correctamente emitida y registrada, ya que Tributación puede requerirla para verificar la procedencia del crédito fiscal.

Los especialistas advierten que estos saldos a favor no son permanentes. El derecho a reclamarlos prescribe después de cuatro años, por lo que recomiendan revisar periódicamente las declaraciones tributarias y verificar si existen montos acumulados pendientes de utilizar o recuperar. 

WhatsAppTeleticacom