Por Juan Manuel Vargas 21 de diciembre de 2016, 5:02 AM

En Costa Rica el movimiento artesanal comenzó a ser más evidente en el año 2011 y ya para el 2012 se conformó la Asociación de Cerveceros Artesanales de Costa Rica.

En la actualidad tienen 85 asociados que representan a 50 emprendimientos o cervecerías artesanales.

Hablamos de proyectos que como todo negocio nuevo debe sortear obstáculos para poder consolidarse en el tiempo.

El tema artesanal no es ajeno incluso para un gigante en nuestro país como Florida Ice and Farm Company, corporación que en agosto del 2014 abrió su micro planta para cerveza artesanal llamada Domingo 7.

Con base a pautas de la Asociación de Cerveceros de Estados Unidos, la Asociación de Cerveceros Artesanales de Costa Rica determinó que será una cerveza artesanal aquella que sea producida solo con malta, que se trate de un negocio independiente y no produzca más de 50 mil barriles al año.

En el caso de Domingo 7 cumple el primer y tercer requisito pero algunos cuestionan que realmente se trate de un negocio independiente.

Y es que la relación entre Domingo 7 y los cerveceros artesanales de nuestro país en algunos puntos tiene cierta tensión.

Por ejemplo en marzo del 2016 Domingo 7 no fue parte del Festival de Cerveza Artesanal organizado por la Asociación de Cerveceros Artesanales.

Incluso existe el precedente de una disputa legal entre una cervecería artesanal y Domingo 7 por el uso de la marca Buho.

La disputa la ganó Domingo 7 lo que obligó a que Buho cambiara su nombre a Bora Brewing.

¿Pero en todo este pulso de mercado en qué posición queda el consumidor? A esa pregunta le daremos respuesta en la última entrega de nuestra serie de reportajes.