Por Luis Jiménez 2 de julio de 2020, 17:31 PM

El Hospital San Juan de Dios aisló a 16 funcionarios que atendieron un parto por cesárea, este miércoles. El esposo de la paciente informó, posteriormente, que era positivo por COVID-19.

El marido de la mujer embarazada la acompañó al centro médico y, cuando estaba en la sala de Emergencias y Obstetricia, negó dos veces que tuviera coronavirus, tras la consulta de los médicos.

“Es una irresponsabilidad que los pacientes y acompañantes, a su ingreso a los centros médicos, se nieguen o no informen que en la familia hay una persona con orden sanitaria por COVID-19 o que han estado en contacto con personas confirmadas o sospechosas”, dijo Ileana Balmaceda Arias, directora del hospital.

Para Balmaceda el “ocultar esta información pone en riesgo de contagio al personal de salud y a los otros pacientes”.

Inmediatamente se conoció la situación, el hospital activó el protocolo de control de infecciones en el salón donde permanecía la embarazada.

Tanto al bebé como a la madre se les hizo la prueba de COVID-19: la mujer es positiva y el recién nacido negativo.

La madre es asintomática y no tiene ninguna complicación.

Ambos están aislados, el menor permanece con careta para evitar un contagio y ella tiene mascarilla quirúrgica y aplica las medidas de higiene para alimentarlo.