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Rebasados en su capacidad para sepultar a los fallecidos de COVID-19, Estados Unidos, Brasil y Bolivia han optado por enterrar a las personas en fosas comunes, posibilidad que no se contempla en Costa Rica.

Así lo aseguró Alexánder Solís, presidente de la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE), este jueves durante la conferencia de prensa en Casa Presidencial. 

Por el contrario, aseguró que en caso de que las muertes asociadas al virus SARS-CoV-2 sean exponenciales, se optará por ampliar el espacio en los cementerios.

"No estamos hablando de fosas comunes, no es una práctica que nuestro país haya utilizado en las últimas décadas, no es una práctica recomendada en el manejo de emergencias y desastres, y si tenemos que planificar ampliación de cementerios lo haremos", indicó Solís.

El jerarca de la CNE informó que algunos municipios, dentro del Plan General de Emergencias, han presentado solicitudes de presupuesto para ampliar la capacidad de sus camposantos.  

"Tenemos dos o tres solicitudes (...) lo cual es una acción responsable, preparatoria y no podemos perderla de vista en el horizonte, aunque todos nuestros esfuerzos están orientados a evitar llegar a eso", agregó.

Por otra parte, el Poder Ejecutivo, mediante una reforma al Reglamento General de Cementerios, ordenó a todos los camposantos del país reservar al menos un 5% del espacio para posibles vícitmas del COVID-19.

El Ministerio de Salud prohibió que los fallecidos de esta pandemia se entierren en fosas comunes.