Por Gloriana Casasola Calderón 28 de octubre de 2026, 22:45 PM

La violencia contra las mujeres ya no se limita a los espacios físicos. Las redes sociales, los teléfonos celulares y las plataformas digitales se han convertido en escenarios donde también se ejercen conductas de control, vigilancia e intimidación.

De acuerdo con el Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), las mujeres y niñas enfrentan riesgos cada vez mayores en los entornos digitales, donde prácticas que suelen normalizarse dentro de las relaciones pueden constituir formas de violencia.

Control disfrazado de interés

Según el INAMU, acciones como pedir las contraseñas de la pareja, revisar conversaciones privadas, monitorear la ubicación mediante aplicaciones móviles o controlar las publicaciones en redes sociales no deben considerarse comportamientos normales dentro de una relación.

La institución advierte que estas conductas pueden convertirse en mecanismos de control que afectan la privacidad, la autonomía y la seguridad de las mujeres.

Además, la violencia digital también puede manifestarse mediante amenazas, acoso constante, difusión de información personal o la divulgación de imágenes y contenido íntimo sin autorización.

Un problema cada vez más frecuente

Especialistas en derechos de las mujeres señalan que estas formas de violencia suelen pasar inadvertidas porque ocurren a través de dispositivos tecnológicos utilizados a diario.

Sin embargo, pueden generar consecuencias emocionales importantes, como ansiedad, miedo, estrés y afectaciones en la salud mental de las víctimas.

Datos de ONU Mujeres indican que 73 de cada 100 mujeres en el mundo han estado expuestas o han experimentado algún tipo de violencia en línea, lo que evidencia la magnitud del problema a nivel global.

WhatsAppTeleticacom