Por Mariana Valladares 30 de octubre de 2026, 14:22 PM

El Colegio de Médicos Veterinarios (Colvet) pide recuperar los mecanismos de control y seguimiento sobre los profesionales que fiscalizan mataderos y plantas de procesamiento de alimentos.

La institución cuestiona el modelo de oficialización impulsado por el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa), que permite que terceros, como organismos externos, contraten a los médicos veterinarios encargados de realizar las inspecciones oficiales.

Silvia Coto, presidenta del Colvet, explicó que uno de los principales problemas detectados es "la falta de claridad sobre las responsabilidades laborales de estos profesionales".

Según indicó, cuando un veterinario enfrenta situaciones de acoso, conflictos laborales u otras irregularidades, no siempre tiene claro a quién debe acudir.

​“Cuando contactan, por ejemplo, a OIRSA (Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria), si fue OIRSA quien los contrató, les dicen que no les toca a ellos y que deben hablar con Senasa. Cuando contactan a Senasa, les dicen que no les corresponde a ellos, sino a OIRSA. Entonces, hay una indefensión del trabajador en ese sentido”, señaló Coto.

La presidenta del Colvet también advirtió sobre las dificultades que pueden enfrentar estos trabajadores para presentar acciones legales cuando su contratación depende de organismos internacionales.

Otro de los cuestionamientos tiene que ver con la supervisión de las funciones de los veterinarios.

Coto aseguró que el Colegio ha detectado profesionales que aparecen como oficializados en una planta de procesamiento de alimentos y, al mismo tiempo, asumen responsabilidades como regentes en otros establecimientos.

Esto ocurre, según explicó, porque la institución ya no cuenta con la misma trazabilidad para conocer dónde trabajan estos profesionales y cuáles responsabilidades tienen asignadas.

​“Esto evidentemente constituye una falta ética, pero además pone en riesgo la seguridad y la salud pública del país. En alguno de los dos lugares no voy a poder estar si me chocan los horarios”, advirtió.

Ante esta situación, el Colvet considera necesario recuperar la notificación de los profesionales que asumen funciones de fiscalización en las plantas y mataderos, ya que actualmente no hay un seguimiento en la fiscalización de estos centros.

​“El Colegio necesita saber dónde están sus colegiados y qué están haciendo, porque es la única forma de garantizar que están cumpliendo a cabalidad con las responsabilidades que tienen”, manifestó Coto.

¿Por qué se implementó el cambio?

Según Coto, Senasa defiende la figura de los veterinarios oficializados con el argumento de garantizar la independencia de quienes realizan las inspecciones.

La institución cuestionó que un médico veterinario contratado directamente por la empresa que debe fiscalizar pueda enfrentar un conflicto de intereses y perder objetividad en sus decisiones.

Por eso, el nuevo modelo contempla la participación de terceros en la contratación de estos profesionales, con el propósito de evitar una relación de subordinación directa con las plantas que inspeccionan.

Teletica consultó a Senasa desde el pasado 19 de octubre sobre este tema. También solicitó una entrevista con representantes de la institución, pero, aunque se han realizado gestiones para concretarla, esta no se ha podido finiquitar. 

Además, se pidió información sobre la cantidad de mataderos que operan actualmente en el país; sin embargo, al cierre de esta nota no se ha recibido respuesta.

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