Última Hora

Laura Hernández y Nelson Hernández son vecinos de Alajuelita y padres de una niña de cinco años, quien utiliza silla de ruedas por su condición de parálisis grado cinco. Según ellos, los viajes que deben hacer en bus para llevarla a citas médicas se convierten en un "calvario".

Los papás aseguran que algunos choferes de la empresa Metrocoop les cierran la puerta cuando los ven, no los llevan o les dicen que tienen la rampa mala.

El hecho más reciente ocurrió este miércoles, cuando la menor tenía una cita en el Hospital de Niños a las 8:00 a. m. Según cuenta la mamá, tuvieron percances tanto de camino al centro médico como de vuelta a casa.

“Cuando el bus de La Aurora hace parada, el chofer desde que me vio que yo venía cerró la puerta y se fue soplado. Yo lo aguanté, no dije nada, me quedé esperando el otro. Ya el otro bus vino, me montó el chofer muy amable, bajó la rampa y montó a mi hija. Llegamos y nos bajamos al Hospital”, contó.

De vuelta, la situación empeoró.

“Cuando salimos de la cita regresamos para agarrar otra vez el bus, cuando llego a la parada le dije al chofer ¿usted sería tan amable de bajarme la rampa? A lo que me contestó 'no puedo, está mala'. Le hago yo ¿cómo que está mala? Y me dijo 'sí, está mala'. Y como había gente atrás mío haciendo fila yo le di campo a las personas de atrás y tomé las fotografías”, explicó Laura.

Para ellos, este tipo de escenarios se han vuelto muy cotidianos, pero manifiestan que es algo que no pueden aguantar más.

Solamente en febrero, la niña ya ha tenido al menos cuatro citas en San José.

“Mi hija no habla, pero es como si yo hablara por ella. Es demasiada la discriminación, son cinco años de andar así”, añadió la familia.

“No ha sido la primera vez, han sido varias ocasiones y es cansado. Yo no tengo carro, yo soy de una familia que tiene que pagar alquiler, no tengo lujos de comprarme un carro del año y montar a mi hija porque hay un montón de familias que tienen casa y carro propios y yo no. Yo tengo que usar bus porque ella amerita andar en el Hospital de Niños”, contó uno de los padres.

¿Qué dice la empresa?

La familia asegura que han escrito y llamado a la empresa de buses Metrocoop en reiteradas ocasiones, sin embargo, la respuesta ha sido completamente nula.

“Les he mandado por Messenger y tengo fotos viejas y yo he publicado. Ponen buses muy viejos y los cinturones están rotos, están malos y no dan para la silla de ruedas. Uno tiene que irse de pie con la chiquita y a tener cuidado que no se vuelque la silla”, indicó la madre de la niña.

Teletica.com conversó con Zulema Villalta, directora del departamento legal de la empresa, quien confirmó que este jueves recibieron un correo electrónico con la denuncia.

​"Quiero manifestar de forma contundente que nosotros tenemos cero tolerancia hacia el abuso y el maltrato contra las personas pertenecientes a colectivos en vulnerabilidad social. Si las personas nos dan, al menos, el número del autobús y la hora en que sucede el evento, nosotros no escatimaremos en activar el debido proceso legal, porque es una falta laboral grave, que conlleva incluso el despido", dijo Villalta.

Agregó que el personal recibe capacitación constante, precisamente para evitar conductas como esa. 

Este medio también consultó al Consejo de Transporte Público (CTP), donde indicaron que recibieron la inconformidad por parte del padre de familia. 

“Definitivamente nosotros lo tenemos ya estandarizado, que independientemente se trate de un adulto mayor, de una persona de edad o de un menor de edad las denuncias se tienen que tramitar como corresponde. En esta situación, vamos a revisar absolutamente todo lo actuado y hacerle las prevenciones a la empresa si fuese así”, comentó Manuel Vega, director ejecutivo de la institución.